Cuatro denuncias de acoso sexual por parte de compañeros de sexo masculino quedaron a disposición de la Secretaría general, departamento que realizará la investigación al interior de la universidad y concretar sanciones correspondientes. Pero hay dos casos más que están siendo revisados por la Clínica Jurídica, ya que se trataría de abusos sexuales cometidos por compañeros de carrera.

Según informa La Tercera, desde que se creó en marzo de 2017, la Consejería de Violencia y Discriminación Sexual de Derecho en la UC (Covidis), independiente del Centro de estudiantes, 15 alumnas se han acercado a denunciar ante la entidad una serie de hechos constitutivos de acoso o abuso sexual. En algunas situaciones, las jóvenes contaron experiencias vividas dentro de su hogar, por lo que se les entregó apoyo sicológico y se les indicó los pasos a seguir; en otras, los relatos no cumplieron con las condiciones para seguir el curso administrativo o las estudiantes no quisieron hacerlo; pero hubo seis hechos que sí fueron formalizados en la Universidad.

La vocera del movimiento feminista, Josefina Letelier, elaboró una carta pública con más de 120 firmas denunciando el ambiente sexista que prima en esta facultad de la UC. En ella se detallan una serie de expresiones de este tipo: “Señorita qué hace con ese escote, ¿usted vino a dar una prueba oral o a que la ordeñen?”, “Hay que exigirles más a las mujeres feas porque las lindas, aunque tontas, igual encuentran marido, pero fea y tonta no hay quién la aguante”, “Señorita, hágame un favor y mejor agarre los 4 palos de la carrera y váyase al mall”, “Cuando el hombre ve a una mujer y siente ganas de violarla, no es más que un desorden de sus inclinaciones naturales”.

Respecto a la acusaciones de acoso y abuso, Letelier, explicó una serie de dificultades que tienen las estudiantes para ser escuchadas: “El protocolo de la UC, a diferencia de otros protocolos que se han hecho en otras universidades, como la Usach y la Chile, distingue entre acciones dentro del campus universitario y fuera del campus universitario. Y si algo ocurre fuera del recinto universitario no se pueden iniciar sumarios. Es decir, si un compañero en una fiesta te cura y te viola, eso no es punible. Eso nos parece horrible. Desestiman casos por este argumento. Lo que hemos hecho en causas similares es explicar que se trata de actividades asociadas a la carrera o que el acoso se ha iniciado en la sala de clases. Eso ha generado una gran tensión en las víctimas”.

Letelier detalla que el caso de la ex profesora de la Facultad de Derecho de la Unab, Sonia Inostroza, quien acusó hostigamiento sexual del ex decano David Terrazas, “remeció mucho a las estudiantes acá. Terrazas hacía derecho romano. Nosotras tuvimos una reunión con el decanato y se suspendió a ese profesor”.

Por su parte, Isabel Margarita Mellado, a cargo de la Covidis, relató que la Consejería trabaja con una comisión de acompañamiento, otra de asesoría de los pasos a seguir y una creada hace unos meses para la educación porque “la escuela está muy atrasada en cuanto a conceptos como qué es el feminismo, qué es el género, qué es el acoso y el abuso, y creemos que instalar este tema es la mejor forma de prevenir”.

En tanto, el departamento de prensa de la UC explicó que, por protocolo, no pueden confirmar si las cifras entregadas por las estudiantes corresponden a las investigaciones en curso.

Finalmente, Roberto González, sicólogo y coordinador de este conflicto por parte de la Universidad, confirmó que se da contención y apoyo a todas las víctimas, pero que las acusaciones que pueden ser abordadas administrativamente responden a aquellas asociadas a actividades en la Universidad.