Una acalorada discusión fue la que se generó en la cuenta de Facebook de la ex ministra de Sernam y Educación, Carolina Schmidt, luego de que dedicara una publicación para lamentar y exponer las razones del cierre de revista Paula –en agosto pasado llegó a la gerencia de Copesa en dupla con el ex rector de la Universidad Adolfo Ibáñez, Andrés Benítez– y a la que le respondieron las periodistas Alejandra Matus, Milena Vodanovic y Sabine Drysdale, todas ex integrantes del equipo del medio.

“Estos han sido días difíciles y tristes para todos aquellos que durante nuestra vida fuimos tocados directa o indirectamente por la revista Paula. Sí, porque en sus 50 años de vida Paula fue un icono editorial de la mujer y sus reivindicaciones”, escribió la ex ministra –la publicación original ya no es pública– que luego explicó que el cierre del medio de más de 50 años de historia se debe a la baja en la venta de sus ejemplares.

“Sí, Revista Paula se transformó en un emblema femenino y llegó a vender 120.000 ejemplares por edición. Sin embargo, la realidad de Paula hoy, es muy distinta. Aunque sus eventos y experiencias siguen convocando a miles, la venta de ejemplares pagos de su revista es cercana a un décimo de esos buenos tiempos y los ingresos de la revista impresa no alcanzaban a cubrir siquiera el costo de su equipo editorial”, aseguró y luego agregó que “hoy Paula NO muere , SE TRANSFORMA” y que sus pilares “en diseño, vanguardia y periodismo de calidad si lo serán. ¿Era necesario sacar a todos los miembros del equipo? No, pero sí era necesario indemnizarlos a todos como el cierre de una etapa e invitar a colaborar algunos en una estructura más viable”.

Ante dichos argumentos, Alejandra Matus le replicó a Schmidt: “Creo que sería honesto agregar que Paula creció en un corto tiempo de 400 mil visitas únicas mensuales a 1.200.000, en abril, y era el producto con mejor desempeño en redes sociales del mercado de revistas, por lejos, y la más premiada por sus estrategias digitales. Por lo tanto, no es justo que pretendas hacernos creer que Paula cierra porque dejó de ser relevante y apreciada por su audiencia“.

“En cuanto a los números, por lo que sé el déficit de 2017 fue de 140 millones de pesos, insignificante al lado del déficit de otros productos del consorcio (…) Con un poco de imaginación y creatividad se podría haber superado. El déficit, dicen algunos, se podría haber solventado con el sueldo de uno de los máximos ejecutivos de Copesa”, agregó, y por lo mismo le cuestionó el no haber explorado “otras alternativas para mantener a Paula que no fuera deshacerse de ella y usar su nombre para el suplemento dominical, Mujer”.

A ella se sumó Milena Vodanovic, ex directora de la revista, quien fue directa: “Tú sabes bien que esta no es una transformación. Una persona con tus conocimientos de márketing y de gerencia debiera saber bien que una marca no es un nombre. Una marca tiene atributos, una cultura, un diferencial”.

Vodanovic además señaló que cree que esta fue una decisión “precipitada” debido a que durante los ocho años en que estuvo a cargo de la dirección se sugirieron “ideas como las que acabas de concretar” y que “a poco andar, tras analizar bien la situación, se daban cuenta de que ese no era el camino”. “¿Está listo el plan de la nueva Paula? ¿Por qué no se trabajó con el equipo actual, o con parte de él, para recoger lo que tuvieran que aportar en el capital de la marca? Paula estaba muy lejos de ser un medio terminal. No era el caso. Cuando la recibí, en 2007, tenía un déficit de 250 millones, 100 más que ahora”, replicó.

Ya que has abierto públicamente esta discusión, debo decirte que esta decisión ha sido precipitada, torpe injusta, floja, innecesaria y lamentablemente irreparable. Salvo que sean capaces de reconocer el error y rebobinar. Hablaría muy bien de ustedes”, agregó.

“Paula no es un supermercado”

Por último, Sabine Drysdale también increpó a Schmidt por su comentario: “lo que aquí leo es nada menos que una profunda frivolidad y un desconocimiento preocupante sobre el valor cultural de una revista como Paula, la Paula que mataron. Mujer es un catálogo comercial que pretenden disfrazar con 50 años de historia y prestigio periodístico. Como periodista siento mucha vergüenza de lo que han hecho con Paula. Esto será recordado como un grave error. Parece a muchos les cuesta comprender que un medio como Paula no es un supermercado”.

Del mismo modo, Drysdale añade datos duros que posiblemente llevaron a la gerenta a bajar el post. “Con 5 meses de sueldo bruto de la dupla Benítez/Schmidt se pagaba la pérdida 2017 de Paula. También hubo personas del equipo periodístico que ofrecieron bajarse el sueldo con tal de no matar la revista”, finalizó.