Este jueves cierra la campaña electoral en Venezuela y empezarán dos días de jornada de reflexión como antesala a los comicios que han convocado a más de 20 millones de ciudadanos a elegir el nuevo presidente para los próximos seis años.

Si bien el pasado 22 de abril, cuando inició la campaña, eran cinco los candidatos presidenciales, el independiente Luis Alejandro Ratti, un pastor evangélico, empresario y hasta 2016 miembro del Partido Bolivariano Hugo Chávez, decidió retirar su candidatura hace poco más de una semana y entregar su apoyo al principal candidato opositor Henri Falcón del partido Avanzada Progresista (AP). Falcón decidió romper el consenso de la coalición opositora de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que optó por no presentarse alegando que no se cumplen las garantías electorales necesarias. Sin embargo, el líder opositor eligió participar en las elecciones tras reconocer que finalmente sí se lograron las garantías suficientes.

Ahora, por tanto, son cuatro los candidatos que llegarán hasta el fin de la contienda y disputarán la presidencia de la república, dos de ellos ex militantes del chavismo.

El actual presidente, Nicolás Maduro, candidato por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), buscará la reelección para dar continuidad a la Revolución Bolivariana y proteger al país, según él, de la guerra económica a la que está sometida. El mandatario quiere alcanzar un respaldo de 10 millones de votos para así fortalecer la economía y llevar adelante el Plan Patria 2025, un programa que incluye más de 30.000 propuestas entre las que se encuentra alcanzar el 100% de la escolaridad, completar los 5 millones de viviendas sociales y consolidar el Carnet de la Patria para impulsar aún más su proyecto social.

Su principal rival será Falcón (AP), quien se presenta en coalición con el Movimiento al Socialismo (MAS), el Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei) y el Movimiento Ecológico. Falcón estuvo ligado al chavismo como coordinador del Movimiento Quinta República, bajo las órdenes del presidente Hugo Chávez. Posteriormente ganó dos veces consecutivas las elecciones a gobernador del Estado Lara con el PSUV. Más adelante decidió su salida del partido y creó su propia formación sumándose posteriormente al bloque opositor de la MUD, con quien llegó a ser jefe de campaña del ex gobernador del estado de Miranda, Henrique Capriles, en las presidenciales de 2013.

La propuesta estrella de Falcón es la de dolarizar la economía del país para de frenar la hiperinflación que sufre Venezuela. Además, propone un rescate de la producción nacional para volver a ser un país exportador y tener la capacidad de generar sus propios alimentos, algo que podría paliar el desabastecimiento que se denuncia desde diversos sectores de la sociedad.

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Un evangélico y un ingeniero

El tercer candidato es Javier Bertucci, del partido Esperanza por el Cambio. Este empresario y pastor evangélico estuvo detenido bajo arresto domiciliario en 2010 por contrabando de combustible Diésel y asociación para delinquir. También fue señalado en 2016 en los denominados Papeles de Panamá, aunque no se presentaron cargos contra su persona. En su programa incluye propuestas como abrir un canal humanitario que permita el abastecimiento de alimentos y medicinas, regenerar y profesionalizar el cuerpo de policía, luchar por la libertad de expresión y lograr que Venezuela tenga medios de comunicación libres.

Finalmente, competirá el candidato presidencial Reinaldo Quijada, del partido Unidad Política Popular 89 (en homenaje al Caracazo de aquel año), ingeniero y miembro del PSUV hasta 2012. Férreo defensor del proceso revolucionario iniciado por Chávez, culpa a Maduro de abandonar sus objetivos traicionando dicho legado. También lo acusa de ser “el nuevo portavoz inconsciente del capitalismo salvaje”, denunciando la iniciativa de su gobierno de crear una criptomoneda en lugar de preocuparse por el aparato productivo del país. Su candidatura propone recuperar la división de poderes y reconstruir el aparato productivo.