Durante las últimas semanas, el movimiento feminista chileno ha experimentado una explosión de la mano del clamor de las estudiantes por el fin de la educación sexista. A través de tomas y masivas manifestaciones, se ha alzado la voz en contra de los casos de abuso y acoso sexual que se silenciaron por años en los liceos, colegios y planteles universitarios.

En este escenario, el diputado Gabriel Boric publicó una columna que reflexiona acerca de la denominada “marea feminista” y las conductas machistas que marcaron su formación hasta hace poco: “Yo era de esos hombres que en el colegio (y en algunos casos bien avanzado en la Universidad, o sea, hasta hace no tanto tiempo) decía “que niñita” cuando quería reprochar a alguien su falta de arrojo, de los que trataba de “madres” con tono de insulto a los hinchas de la U, y de los que afirmaban con orgullo que no jugaría winning con mujeres, ni menos un partido de fútbol de verdad”, reconoció.

El diputado del Movimiento Autonomista agregó que “cuando me preguntaban qué hacia mi mama, respondía automáticamente “nada, es dueña de casa” porque no me daba cuenta que el trabajo reproductivo que realizaba día a día era el que nos permitía a los 4 hombres de la familia hacer con naturalidad nuestras actividades”.

Del mismo modo, el parlamentario declaró que más de alguna vez se burló de la importancia del lenguaje inclusivo y que vivió su militancia política levantando “el tono en muchas asambleas para imponer mi argumento, o miré el celular cuando una compañera hablaba. En una ocasión incluso, siendo ya diputado, inconcientemente ningunié a una compañera comentando con otro hombre que esperaba más de ella, pese a que en ese momento era estudiante, madre, trabajadora y además había asumido un cargo de responsabilidad política en nuestra organización” (sic).

“Nunca fui de decir piropos, pero en más de una oportunidad me sentí con la libertad de comentar en un espacio público sobre el cuerpo de una compañera sin su consentimiento”, añadió Boric a su reflexión.

En el texto publicado por el ex dirigente estudiantil en su blog y Facebook personal, Gabriel Boric agrega que las feministas “nos están enseñando después de muchos muchos años de violencia naturalizada que tienen el mismo derecho a desplegarse en el mundo con libertad. Sin miedo. Humanamente diferentes pero socialmente iguales (como a principios de siglo ya afirmaba Rosa Luxemburgo). Y eso también es una lucha de poder”.

“Hoy entiendo el valor del trabajo reproductivo, juego fútbol con una amiga, creo que el acoso callejero es violencia y respeto el doble a mis compañeras de militancia. Y aunque creo haber avanzado, no tengo cara para decir que soy feminista con todo el machismo que aun vive conmigo. Pero me comprometo compañera, a dar lo mejor de mi para erradicarlo y poder acompañar en este momento histórico. En segunda fila, pero con la convicción y esperanza de que en estos tiempos se está jugando la posibilidad de un mundo más justo e igualitario”, señaló el diputado del Frente Amplio, agradeciendo a las mujeres que hoy “están cambiando para siempre nuestra sociedad”.