Uno de los hechos más comentados de este viernes es la toma feminista de la casa central de la Universidad Católica que inició un grupo de cerca de cien estudiantes, quienes entre sus demandas apuntan a la educación no sexista y a que el plantel se haga cargo de las denuncias internas de acoso y abuso sexual.

Sin embargo, dentro de la misma comunidad existen divisiones, como lo hizo saber un grupo de estudiantes de Derecho, quienes manifestaron su rechazo a la movilización en las afueras del edificio, en medio de la manifestación de las jóvenes que sí participaban.

“Nosotros no estamos de acuerdo con la forma en que está haciendo esto”, dijo Constanza Araos, quien agregó que “estamos de acuerdo con que hay abusos en la universidad, no queremos tapar el sol con una mano, pero no creemos que esto sea la forma adecuada para llegar a un consenso con la autoridad”.

Además, aseguró que “la mayoría de nosotras somos mujeres y yo creo que ningún hombre está a favor de la violencia, del maltrato, del abuso”, y criticó la movilización debido a que “no promueve el diálogo”, porque “se nos está violando un derecho que esta constitucionalmente reconocido que es el de educarnos” y agregó que “han dejado fuera a nuestros compañeros hombres, que también tienen mucho que decir”.

Finalmente, la presidenta del Centro de Alumnos de Derecho (CADE UC), Magdalena Viera-Gallo, leyó desde su tablet una declaración oficial de la organización en la que llamó a las voceras a “sentarse a conversar con nosotras” y buscar otras vías para establecer un diálogo con la autoridad.