Hasta la sede nacional del Colegio Médico llegaron ayer representantes de familiares de detenidos desaparecidos y víctimas de la Colonia Dignidad, con el fin de presentar una denuncia ante el Tribunal de Ética en contra de Otto Dörr Zegers, el médico psiquiatra que obtuvo el Premio Nacional de Medicina 2018, suspendido tras conocerse sus vínculos con el enclave ubicado en Villa Baviera.

La abogada Mariela Santana, de la ONG Defensoría Popular, junto a María Arriaza presentaron el requerimiento, que busca no solo quitarle definitivamente el galardón a Dörr, sino que el Colegio lo sancione por sus vínculos con Colonia Dignidad.

La solicitud se hizo a nombre de organizaciones de Derechos Humanos del Maule, Talca, Santiago y familiares directos de las víctimas de la “asociación ilícita llamada Colonia Dignidad, la cual operó impunemente por décadas en nuestro país”.

El documento, al que tuvo acceso este medio, denuncia a Dörr como parte del círculo de amigos de Colonia, protectores del líder de la secta, Paul Schafer.

Conocida también como Villa Baviera y ubicada a 35 kilómeros al este de Parra, Colonia Dignidad fue establecida en 1961 por un grupo de colonos alemanes. El fundo llegó a tener una escuela, un aeropuerto, un hospital y una estación de energía eléctrica, rodeado de alambres de púas y con torres de vigilancia.

Tras el golpe militar, la dictadura de Augusto Pinochet utilizó los terrenos de Colonia Dignidad como centro de detención, tortura y ejecución de presos políticos.

Diversos fallos judiciales son los que han acreditado la sistemática violación a los derechos humanos que se realizó en Colonia Dignidad. Los episodios de tortura llegaron al extremo de aplicación de psicofármacos y de electroshocks.

Los crímenes ocurridos al interior de la Villa Baviera recién se comenzaron a conocer una vez reinstaurada la democracia, primero a través de la Comisión de Verdad y Reconciliación de 1991. Un par de años después, en 1994, se constituyó el “grupo de amigos de la Colonia”, que defendía activamente el recinto y del cual participó el doctor Otto Dörr Zegers, prestigioso médico psiquiatra.

El rol de Dörr

Paul Schafer se hizo cercano de importantes figuras de la derecha política y económica a fines de los 70. Entre ellos estaba el doctor Dörr.

“Sabido es para nosotras y nuestras Agrupaciones de Derechos Humanos, la estrecha relación que el Dr. Dörr mantuvo con los criminales fundadores y líderes de Colonia Dignidad. Era amigo del médico Harmut Hopp, quien huyó a Alemania tras ser condenado en Chile por los abusos a veinticinco niños cometidos por Paul Schafer al interior de Colonia Dignidad, entre otros crímenes, ya mencionados”, dice la denuncia.

El nombre de Dörr aparece como miembro de la Stollenliste, un selecto grupo de personas cercanas a la dictadura militar, a la que todos los años se les enviaba un regalo de Navidad.

Según publicó El Dínamo, los testimonios de ex colonos dan cuenta de que el psiquiatra era un asiduo visitador de la Villa Baviera, donde incluso llegó a vacacionar, siendo recibido personalmente por Hopp. Además ofició de médico del fugado colono Karl Stricker, a través de un certificado médico donde decía que era incapaz de declarar ante la justicia.

La denuncia presentada ante el Tribunal Ético es tajante en señalar que Dörr no solo sabía qué era lo que pasaba al interior de la Colonia Dignidad, sino que también “utilizó su prestigio académico para defender a la secta”.

“Los líderes de Colonia Dignidad eran víctimas de ataques injustos y maltratados en un el marco de una campaña de odio desatada en su contra (…) yo conocía a personas de la Colonia y que eran personas bien intencionadas y cristianas”, dijo el propio médico a la prensa en diciembre de 2002.

La denuncia también da cuenta de que Dörr estaba en perfecto conocimiento de las informes de Amnistía Internacional y de la Corporación de Promoción u Defensa en la década de los 80, los que denunciaban la tortura al interior de Colonia Dignidad. Esto porque le propio doctor los utilizó en un escrito académico de 1992, llamado “Torture: Psychiatric Sequelae and Phenomenology”.

La denuncia apunta a que Dörr Zegers habría infringido los artículos 7, 10, 12, 14 y 22 del Código de Ética del Colegio Médico y aclara que según el ordenamiento jurídico los crímenes de lesa humanidad son imprescriptibles.

Esta tarde, el Tribunal de Ética analizará la admisibilidad del recurso presentado.