Aún no se sabe el nombre, pero será mujer y latinoamericana. Por primera vez en la historia así será la presidencia de la Asamblea Genera de las Naciones Unidas, el principal órgano que representa a los 193 países que integran el organismo multilateral, el foro más importante en el mundo de la diplomacia.

Las candidatas al alto cargo, que se elegirá este martes, son la canciller de Ecuador, María Fernanda Espinosa, quien compite por el puesto con la ministra de Exteriores de Honduras, Mary Flores.

Flores prioriza los objetivos marcados en la Agenda 2030, la atención de la infancia y construir una cultura de paz. “Llegó el momento de actuar para consolidar una paz y una prosperidad transgeneracional”, aseguró.

La candidatura de Espinosa, por su parte, apuesta por una reviltalización de la Asamblea General para dar respuesta rápida y efectiva a situaciones de crisis e insiste que debe ser un espacio de “puertas abiertas” que canalice un diálogo global que responda las aspiraciones y necesidad de los pueblos. Su propuesta pone especial atención en las personas vulnerables y el desarrollo sostenible. “La integración, la cooperación y la unión de los pueblos son fundamentales para la convivencia pacífica y el desarrollo de las naciones”, afirmó.

La presidencia se renueva cada año y la electa tomará el relevo al eslovaco Miroslav Lajcak en septiembre. El bloque que forman los países de América Latina y el Caribe eran los elegibles. Esta será la cuarta vez que la Asamblea estará presidida por una mujer desde su creación, hace 70 años. Antes lo hicieron la india Vijaya Lakshmi Pandit (1953), la liberiana Angie Brooks (1969) y Sheikha Haya Rashed Al-Khalifa de Bahrain (2006). Sin embargo, el cargo de secretario general es de dominio exclusivo de los hombres, pese a que en las pasadas elecciones se presentaron varias mujeres.