Alerta ha generado entre las autoridades médicas y la Organización Mundial de la Salud (OMS) el brote del virus “Nipah”, considerado mortal y sin cura ni vacuna para enfrentarlo. 

El brote del “Nipah” se declaró el pasado 19 de mayo, tras la muerte de tres integrantes de una familia en el distrito de Kozhikode. Al cabo de pocos días, la cifra de víctimas fatales aumentó a 15, disparando el temor por su propagación en Kerala, India.

Nipah se relaciona con el virus Hendra, una zoonosis descubierta en Malasia en 1999. Según los especialistas, su principal forma de transmisión es a través de los murciélagos de la fruta, aunque también podría ser transmitido por animales como cerdos o caballos. El virus se puede contraer al consumir comida contaminada y también se transmite entre humanos, por el contacto de fluidos como la saliva y la sangre.

Según la OMS, las tasas de letalidad del virus varían entre 40 y 75%, por lo que se considera altamente peligroso, aunque es menos contagioso que el ébola. El virus provoca dolor de cabeza, fatiga y fiebre pero también conlleva consecuencias neurológicas, como confusión y encefalitis en un estado más avanzado.

El germen logra atacar el cerebro y producir síntomas de gripe que van progresando hasta un síndrome respiratorio mortal. Por ello, tras descubrir el brote, las autoridades ordenaron medidas de emergencia para evitar la propagación del virus en la India.

La teoría del Centro Nacional para el Control de Enfermedades de India apunta a que el Nipah debió propagarse cuando un grupo de personas sacó agua de un pozo donde habitaban murciélagos.

“Localizamos a 94 personas que habían estado en contacto con las que murieron y han sido puestas en cuarentena como medida de precaución”, afirmó K.J. Reena, subdirectora estatal de salud pública.

Se estima que 17 personas han muerto por efecto del virus y que otros 18 se encuentran contagiados. Por ahora, las autoridades llamaron a evitar generar pánico colectivo, ya que hay por especialistas trabajando en evitar la propagación del virus.

“La atención de sostén intensiva constituye la principal forma de tratamiento en los casos humanos”, consignó la OMS al respecto.