Como pueblo mapuche esperábamos una orientación más clara y definida sobre el modelo de desarrollo que llevará a cabo el país mediante la presidencia de Sebastián Piñera en esta Cuenta Pública, la primera de su nuevo mandato, por lo que vale la pena preguntarse por qué no dio a conocer qué lugar ocupan los pueblos originarios en Chile dentro de la política de Estado que él empieza a liderar mediante la política pública.

Al no mencionar claramente los principios de equidad y justicia social, con una reingeniería en la descentralización del aparato público que permita la búsqueda de la legitimidad política para el desarrollo de los pueblos indígenas, cabe concluir que el Mandatario tiene un modelo de desarrollo económico claro y que solamente beneficia a un sector determinado.

Pues bien, cuando en su discurso dice que va a desarrollar el país, lo que debería hacer hoy es definir qué o cuál es el país para él, porque cuando señala que “necesitamos que el país crezca”, definitivamente no crecen las poblaciones postergadas y marginadas en Chile, no crece el 80% de los endeudados y tampoco crecen los pueblos originarios. De tal manera, se hace sumamente necesario que defina qué es país para él, porque se puede comprender que sería solamente un grupo de empresarios y de políticos vinculados a las empresas y los negocios, como muchos ministros, que hacen posible y grande el desarrollo, pero solo se manejan con la teoría del asistencialismo con el resto que no forman parte del país que él representa.

A nuestro entender, la Cuenta Pública estuvo marcada por una falta de visión de desarrollo de las grandes masas sociales y las minorías étnicas. Además, carece absolutamente de una claridad sobre el espacio que debe ocupar el pueblo mapuche en el desarrollo de las políticas del Estado, esto porque no explica claramente qué rol quiere que ocupe el pueblo mapuche en el desarrollo de Chile, y eso nos preocupa profundamente porque da a entender que no tiene características de estadista quien conduce el país, sino más bien pareciera ser una persona que representa todo lo contrario.

Nos hubiese gustado que el Presidente Piñera explique el lugar del pueblo mapuche en el proyecto de nación que supuestamente está liderando, ya que la unidad social, política y cultural en una sola nación claramente es una teoría imaginaria, que solo se ha sostenido por la razón y la fuerza a través de un Estado centralizado y poderoso, ya que en la práctica Chile no es una sola nación, sino que está compuesta de distintas primeras naciones de los pueblos originarios, lo que hace que el país sea plurinacional. Por este motivo, se hace imperioso que el Mandatario explique lo anteriormente planteado, más allá de las teorías existencialistas con modelos de desarrollo fracasados como los que intenta hacer con el Plan Impulso Araucanía, esto con el objetivo de tener una visión clara del país que quieren proyectar para los próximos años.


Dirigente político mapuche