A través de una publicación en Facebook, la apoderada Teresa Fuentealba denunció que el pasado viernes 1 de junio, su hija de 12 años -Mariana, estudiante de séptimo básico- fue detenida y golpeada por Fuerzas Especiales.

En un comienzo, le informaron que Mariana se encontraba en la comisaría 19 de Providencia, ubicada en Miguel Claro, pero al llegar no la encontró. Luego le avisaron que estaba constatando lesiones en la comuna de La Granja y que al vehículo policial se le había pinchado una rueda, por lo que tuvo que esperar más de una hora para poder ingresar a identificarla. Ya en el lugar, Teresa constata que ninguna de ellas era su hija.

“Comienzo a conversar con estudiantes y apoderadas que se encontraban el lugar, algunas comienzan a llamar a otras estudiante y una cree haber escuchado el nombre de mi hija en la comisaría 48, lo cual lo confirma averiguando una apoderada, carabineros no me supo responder nada“, detalló la mujer.

Luego de otra de espera, Fuentealba logra ver a su hija, quien llegó “acompañada con un carabinero asustada, moretones en sus rodillas, marcas en su cuello y brazos, la abrazo y pido documento de constatación de lesiones y apelo que tiene 12 años, a lo cual se me niega documento y pido hablar con el encargado el cual me muestra el documento y le tomó fotografías, el cual señala lesiones leves”, señaló.

Mariana le relató a su madre que el dolor -más que físico- fue ver cómo golpeaban a otras de sus compañeras del liceo, “cómo las fotografiaron y grabaron carabineros con celulares personales diciéndoles ‘ahora maracas no se ríen, ríanse’, siendo este uno de los insultos más suaves, cuando las apretaban de su cuello, les decían ‘ya, ya se van a morir'”, denunció la mujer.

Aunque quiso interponer una denuncia por secuestro y tortura, se le negó la opción y se le respondió que ella vulneraba los derechos de Carabineros. Sin embargo, Fuentealba asegura que su hija desapareció a las 11.40 am por salir del liceo a participar de un pasacalle, que terminó con la llegada de Fuerzas Especiales.

“Ella se alejó y trabajadores de un edificio continuo las llamaban y ellas al pensar que serían protegidas fueron y estos las denostaron (trabajadores del lugar) alejándose del lugar corrió, donde fue botada al piso, arrastrada del cuello, con sus rodillas en el piso, insultada y apretada de sus brazos por otro agente policial (2 carabineros de Fuerzas Especiales, para llevar una niña de 12 años)”, acusó.

Teresa consignó que sabe de la existencia de casos más graves de violencia contra niños y niñas movilizadas, pero cuestionó que se normalice la violencia: “Cuando alguien saca su discurso moralista, donde estaba la mamá (les diré trabajando, como muchas), ¿cómo se mete en cosas la niña? (…) Les diré que normalizan la violencia, la tortura, solo diré que su opinión es fascista”, cerró la apoderada.

Lee a continuación su testimonio completo: