El mes de mayo ha sido el que más arrestos de inmigrantes ha registrado en los 16 meses de presidencia de Donald Trump. La policía fronteriza estadounidense detuvo el mes pasado a 51.912 personas provenientes de México, más del doble de los 19.940 arrestos de mayo de 2017. Por tercer mes consecutivo, la cifra de aprehensiones fronterizas se mantuvo por encima de la barrera de las 50.000 y siguió creciendo. La cifra de mayo, sin embargo, se mantiene por debajo de los 55.442 arrestos en ese mismo mes en 2016 o los 68.804 en 2014, durante el gobierno del demócrata Barack Obama.

El aumento de la llegada de inmigrantes en los últimos meses ha llevado a Trump a reforzar su doctrina de mano dura. En abril, anunció el despliegue de militares en la frontera. En mayo, el Departamento de Justicia empezó a aplicar una política de “tolerancia cero”: se presentan cargos delictivos a cualquier persona que cruce la frontera, lo que implica detener a adultos y separarlos de sus hijos menores de edad.

El 6 de abril, el fiscal general, Jeff Sessions, ordenó endurecer la política de “tolerancia cero” contra la inmigración, que implica -entre otras cosas- procesar penalmente a los inmigrantes que lleguen a Estados Unidos, aún que sea para pedir asilo y pese a que el derecho internacional impide a los estados actuar en contra de los solicitantes de asilo. Antes, los que tenían hijos quedaban en libertad mientras se resolvía el procedimiento civil de inmigración, pero ahora son detenidos en centros en los que no se admiten menores, que quedan bajo custodia del Estado. Según datos oficiales, 658 menores fueron separados de sus padres entre el 6 y el 18 de mayo, y más de 700 lo fueron entre octubre y abril.

El gobierno de Trump manifiesta abiertamente que la separación de padres e hijos es una medida para frenar a la gente de emigrar a Estado Unidos. El fiscal Sessions declaró en agosto que “si haces entrar a un niños ilegalmente a Estados Unidos, te vamos a procesar y te quitaremos el niño, como dice la ley. Si no quieres que te lo quitemos, no cruces la frontera con él de forma ilegal”.

Texas es uno de los estados con más actividad en este sentido y  los migrantes son procesados en juicios masivos en los que que declaran delante del juez con un solo abogado defensor.