El Movimiento Político Socialismo y Libertad, que integra el Frente Amplio, emitió una declaración donde llama a la izquierda a que se pronuncie ante la ola de represión que se vive en Nicaragua.

Lee la declaración acá:

Ante los hechos en Nicaragua: Es hora de que la izquierda de pronuncie

Ante la oleada represiva del gobierno de Daniel Ortega, que ya ha ocasionado la muerte de más de 120 personas, la mayoría de ellos manifestantes del movimiento estudiantil, así como el hostigamiento y criminalización de las activistas feministas y mujeres defensoras de los derechos humanos en los sectores rurales, como Movimiento SOL declaramos:

-Lo que ocurre en Nicaragua amerita que la izquierda latinoamericana reaccione en solidaridad con el pueblo que se levanta en relación a los mismos valores que inspiraron la antigua revuelta sandinista.

-La comparación que los grandes medios de comunicación han intentado hacer  entre Nicaragua y Venezuela como distintas expresiones de «lo mismo» debe ser descartada. Las «guarimbas» financiadas por la CIA y EEUU de Venezuela no tienen relación con un gobierno caído en la “cleptocracia”, nepotismo, corrupción, conservadurismo eclesiástico y completo olvido de los valores que algún día enarbolaron como revolucionarios como el de Ortega y Murillo.

-Desde el año 2007 el gobernante Daniel Ortega, antiguo comandante del Frente Sandinista de Liberación Nacional, ha liderado la expansión extractivista, el aumento de la inversión privada a través de la implementación de medidas de subsidiariedad neoliberal, el despojo de comunidades rurales e indígenas y la profunda compenetración con iglesias y credos que lideran la ola conservadora a nivel continental, reformando la constitución nicaragüense para signarse como un “estado cristiano”. Estos antecedentes, así como su cuadratura con el gobierno golpista de Honduras (siendo de los primeros gobiernos en reconocer el gobierno de Juan Orlando Hernández), hacen evidente que estamos ante un proceso que no sólo no forma parte de la corriente bolivariana sino que además debe ser rechazado firmemente por toda la izquierda.

-La utilidad que ha tenido el gobierno de Ortega a los intereses neoliberales, conservadores e imperialistas se puede resumir en el simple hecho de que, a meses de iniciadas las protestas y con decenas de víctimas directamente atribuibles a la represión del Estado nicaragüense, no vemos grandes titulares en los conglomerados de medios, ni una fuerte intervención de entes como la Organización de Estados Americanos, siempre tan atenta a hundir a Venezuela.

-Condenamos que en el curso de esta creciente represión la dupla gobernante Ortega-Murillo intente sostenerse en la legitimidad histórico-cultural del sandinismo, de gran valor y simbolismo para la izquierda chilena, de la que muchos hombres y mujeres viajaron a combatir la intervención norteamericana en Nicaragua aún en medio de la lucha contra la dictadura de Pinochet. No hay relación alguna hoy entre el ideario de Sandino o los valores que empujaron a las y los combatientes internacionalistas y lo que ha llevado a cabo Daniel Ortega.

-Exigimos el cese del hostigamiento y persecución del gobierno nicaragüense a las defensoras Bianca Vásquez, Loadis Sánchez, Kelly Alemán, Leslie Cruz, Marta Obando, Claudia, Sandra y Carmen Carranza e Ingrid Salazar así como a la Coalición Universitaria Nicaragüense y a distintas organizaciones sociales que desde la izquierda le han plantado la oposición.

-Solidarizamos con las más de 120 personas muertas, incluyendo 800 heridos y 400 detenidas arbitrariamente, y manifestamos que no habrá posibilidad de verdad y justicia en sus casos mientras Rosario Murillo y Daniel Ortega sigan en el poder, dado el carácter autocrático del estado que han erigido. Asimismo, exigimos que se investigue el incendio de la reserva natural Indio Maíz, directamente relacionada con el proyecto de nuevo Canal Interoceánico que enriqueció a los Ortega.

-Por último, exigimos que el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara, diputado Vlado Mirosevic, parte de nuestra coalición Frente Amplio, se pronuncie no sólo cuando le conviene a Luis Almagro y su agenda anti Venezuela, sino también cuando un país con el que nos hermanamos en las luchas del pasado se acerca al desastre humanitario ante el silencio interesado de los grandes intereses económicos que se juegan en el nuevo Canal Interoceánico.