El Servicio de Salud Metropolitano Occidente deberá pagar una millonaria indemnización luego que se le condenó por realizar un tratamiento poco eficiente y eficaz de un embarazo en el Hospital San José de Melipilla. Así lo estableció el Vigésimo Cuarto Juzgado Civil de Santiago.

Según informa Bíobío, el organismo deberá pagar $80 millones a una mujer que perdió al hijo que esperaba, esto luego de discrepancias en la fecha de gestación de su embarazo.

De acuerdo al fallo que publicó el Poder Judicial en su sitio web, la afectada llegó las semanas previas al parto con dos estimaciones de embarazo: el 15 de diciembre de 2010 suponían que tenía 36+1 semanas según su último período menstrual. Pero, mediante una ecografía realizada ese día en el Hospital San José de Melipilla, arrojó que en realidad eran 38+3 semanas.

Allí la mujer fue derivada al Departamento de Alto Riesgo Obstétrico del centro asistencial. El niño no podría nacer por parto normal porque se detectó una macrosomía fetal (feto más grande que el promedio).

A pesar que había un nuevo cálculo sobre su período de gestación, el tratamiento continuó considerando la fecha de su último periodo.

Tras ir al centro asistencial en esa fecha, fue dada de alta y regresó el 21 de diciembre al hospital de Melipilla. La enviaron a su hogar sin ser examinada.

Así, la situación empeoró. Entre el 29 de diciembre y el 8 de enero de 2011, asistió cuatro veces al hospital, primero con dolores, diarrea y vómitos, y finalmente con sangrados.

Finalmente, en los exámenes practicados el último día, no se detectaron latidos en el vientre. La madre fue enviada al Hospital San Juan de Dios, donde se le realizó un parto que confirmó que el feto había fallecido.

El fallo dice que la autopsia practicada al cuerpo confirmó que el niño era completamente sano y no presentaba patologías ni malformaciones que constituyeran un riesgo para su salud.

También se determinó que el nacimiento ocurrió a las 43 semanas de gestación y que murió por hipoxia. Sin embargo, la ficha médica decía que el embarazo era de 40 semanas.

De acuerdo al fallo, los profesionales del Hospital San José de Melipilla equivocaron en interpretar que la cabeza del feto no bajaba porque aún no se cumplían las 38 o 40 semanas de gestación desproporción, sino que se trataba de una desproporción céfalo-pélvica ante el continuo crecimiento del niño.

“Claramente el Servicio de Salud Metropolitano Occidente, a través del Hospital San José de Melipilla, no otorgó a su usuaria la atención de salud requerida de manera eficiente y eficaz, por cuanto reaccionó en forma errática y tardía, ante un embarazo de alto riesgo, con un FUR (fecha última regla) en duda y que terminó con la muerte del feto”, establece el fallo.