Por estos días, en Londres se está desarrollando el juicio en que Alessio Bianchi enfrenta ante la justicia por el cargo de homicidio culposo por la muerte de su novia, Damilya Jossipalenya. 

La mujer tenía tenía 24 años y en junio de 2017 se suicidó en su departamento, en el barrio de Paddington, luego de las constantes amenazas que recibía de mostrar a su familia y amigos videos y fotos de ambos teniendo sexo.

Durante un año, el estudiante de 26 años –nacido en Arabia Saudita pero de origen italiano– la había estado hostigando, e incluso dio un primer paso una semana antes del deceso, cuando envió un video de ella practicándole sexo oral a una serie de contactos de Whatsapp y quienes –a petición de él– se lo reenviaron a la mujer. Además, Bianchi siguió enviándole frases como “seguiré destruyéndote”.

El caso además contaba con antecedentes de violencia física: en mayo de ese mismo mes Jossipalenya denunció a Bianchi luego de que la golpeara e intentara ahorcarla. En esa ocasión, ella se desmayó y cuando se recuperó, él la estaba moviendo de lugar. “Le dijo que la amaba y que si le decía a alguien sobre el ataque, la perseguiría y la mataría”, contó en el juicio el fiscal Carly Loftus. 

El suicidio de la joven ocurrió el 2 de junio, cuando se lanzó desde el noveno piso de su departamento, al enterarse de que su entonces pareja difundió los videos, lo que gatilló una discusión en que él finalmente la echó de su casa de forma violenta.