Entre las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para los cuidados del parto, la entidad ha sumado una serie de consejos que buscan que la experiencia del nacimiento esté libre de malas experiencias.

En este sentido, la OMS aconseja que las mujeres estén siempre acompañadas por una persona de su elección. A la vez, que los recién nacidos deben mantener contacto con su madre durante la primera hora del nacimiento, con el objetivo de prevenir la hipotermia y potenciar la lactancia.

Sin embargo, un estudio del Observatorio de Violencia Obstétrica mostró que, en los últimos tres años, menos del 20% de las mujeres que han vivido esta experiencia han logrado tener un contacto de 30 o más minutos con sus hijos tras el parto. Además, un 60% de las mujeres en el sistema público y otro 20% en el sistema privado no tuvieron un acompañante.

Tras realizar una encuesta online a más de 11 mil mujeres que fueron madres entre 1970 y 2017, el observatorio analizó las diversas experiencias de atención obstétrica en el país, con participación anónima y voluntaria.

El abuso físico y verbal al interior de los hospitales durante el parto fue otro de los puntos observados. Manotazos, zamarreos, empujones o toques molestos fueron consideraron en este tópico. En tanto, como abuso verbal se identificó el lenguaje grosero, sexual, burlesco o humillante hacia la mujer, la represión de expresiones de dolor y emociones, como la infantilización de la mujer y la culpa por su capacidad de amamantar.

En la muestra, según consignó La Tercera, un 6,8% de las mujeres atendidas en clínicas privadas reconoció haber vivido abuso físico, el que sube a 24,1% en los hospitales públicos. En tanto, la violencia verbal es más frecuente en los hospitales público, donde un 54,6% asegura haber sido criticada o reprimida a la hora de expresas sus emociones, mientras que en clínicas privadas un 19,3% de las pacientes aseguró haber sufrido este abuso.

Las y los especialistas aseguran que los resultados muestran que hay una disminución en los tipos de abuso contra las mujeres a lo largo del tiempo. Sin embargo, la cesárea en hospitales ha aumentado, alcanzando el 39,7$ de las experiencias entre 2014 y 2017. En tanto, en recintos privados, se mantiene en un 50,8% en el mismo período.

“Al principio, era una operación de emergencia que salvaba vidas en situaciones graves, pero en las últimas décadas se fue estandarizando la práctica que permitía resolver muchos temas que no eran de tanta gravedad y, además, empezó a permitir vicios del sistema, como por ejemplo la programación de nacimientos por motivos no médicos”, explicó la directora de OVO, Michelle Sadler.

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