“Los huracanes tienen nombre de mujer porque llegan húmedos y salvajes, y cuando se van te dejan sin casa, sin coche y sin hijos” o “el hombre es más exitoso cuando el whisky que bebe es más viejo que la mujer que se come”: ese y otros mensajes del mismo estilo sexista eran compartidos diariamente por el jefe de Pacientes Críticos de la Clínica del Hospital del Profesor, E. E., en un grupo de WhatsApp con doctores a su cargo que tenía por objetivo informar sobre la situación de los pacientes.

En el grupo solo había una doctora, la médico residente G.W. (29), quien se decidió a presentar una demanda de tutela laboral por este y otros mensajes directos que recibió de su superior. La justicia falló a su favor.

En su denuncia, la especialista constató que fue despedida diez días después de que el doctor jefe se enterara de que había contraído Acuerdo de Unión Civil (AUC). Hasta entonces, él desconocía que ella era lesbiana.

La resolución de la justicia condenó al recinto médico a un pago de 86 millones 357 mil pesos para la afectada, por “vulneración a los derechos fundamentales ejecutando actos reiterados de acoso sexual y discriminación en razón de su condición de ser mujer”, según consignó La Segunda.

El caso fue resuelto en el Segundo Juzgado del Trabajo de Santiago, por el juez Álvaro Flores, quien invocó la Convención de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer.

Además de acreditar la situación de acoso sexual, el juez consideró probada la existencia de una cultura institucional “en la que unos reproducen estereotipos degradantes, concepciones y formas de razonamiento que se manifiestan como violencia y trato discriminatorio”.

Esto porque, en lugar de llamarle la atención al doctor que la acosaba, sus pares “toleran, interactúan, posibilitan y reproducen el escenario degradante en que se manifiesta la dualidad de poderes que se despliega”.

Por su parte, la defensa de la clínica argumentó que la doctora afectada no se manifestó incómoda con los mensajes. Sin embargo, el juez estimó que “no puede desprenderse de ese silencio que no haya incomodidad, rechazo o contrariedad, porque es una relación desigual, asimétrica”. Por último, aunque desde el recinto aseguraron que la doctora fue despedida por ausencias en turnos, el juez aseguró que dado el contexto de abuso eran más que justificadas.

Foto: La Segunda.