Académicas de la Universidad de Chile, agrupadas en la Red Amanda Labarca -integrada por unas 280 docente de la casa de estudios- le enviaron una carta al rector Ennio Vivaldi. En ella plantean una propuesta para generar un diálogo que permita terminar con las tomas feministas. Una de estas propuestas es transparentar los procesos disciplinarios que se realizan en estos casos y adoptar un “nuevo trato de género”, “en un diálogo que cruce toda la universidad“.

Según informa La Segunda, las académicas además deslizan la posibilidad de que vengan otras denuncias: “Debemos estar conscientes, señor rector, que el actual movimiento crítico es imparable. Habrá nuevas denuncias y los medios se encargarán de mostrar que en nuestra universidad hay vacíos y limitaciones institucionales”. 

La carta también dice que “una señal para lograr credibilidad es comprometerse con la transparencia respecto a las denuncias realizadas y cómo estas han sido abordadas y seguirán siendo afrontadas por las autoridades incumbentes y la forma en que se han llevado a cabo más allá de los avances que consigna la Nueva Ley de Universidades. Sin tal disposición no podríamos enfrentar sus deficiencias ni los ambientes enrarecidos que éstas han creado”.

El secretismo, las dilaciones (tardanzas) en los procedimientos disciplinarios que se llevan a cabo y un malsano espíritu de cuerpo no deben ni pueden se parte de nuestro accionar”, recalcan.

Además dicen que “agradeceríamos que usted liderara un ejercicio de transparencia que nos haría muy bien como comunidad, y con ello fortalezca a nuestra querida universidad”.

“El cambio cultural ya llegó”

La Red Amanda Labarca fue creada el 4 de junio. En esa misma fecha, además presentaron el “Manifiesto y propuestas de igualdad de género de las académicas de la U. de Chile”. 

En ese documento proponen la creación de una Vicerrectoría de Igualdad de Género y Equidad, políticas de ingreso preferencial, el nombramiento de académicas en los cargos de responsabilidad y administración, la revisión de agendas de investigación y creación, un observatorio de igualdad de género, campañas de difusión y reflexión, entre otras.

Una de las firmantes de la carta y del manifiesto es la antropóloga Sonia Montecino, quien aseguró que “la propuesta para terminar con las tomas apunta a un cambio institucional, con un diálogo abierto y tocando el fondo del problema, que ahora son visibles”.

En ese sentido agregó que “las tomas obedecen a temas profundos que se deben cambiar. Estamos frente a una generación de estudiantes donde el cambio cultural ya llegó. Son las instituciones que están desfasadas. Y este no es un asunto sólo de la Universidad de Chile, sino a todas las universidades”.