Los últimos días en Chile han estado marcados por hechos de violencia extrema hacia las mujeres. Antes de fin del primer semestre del año, son 25 las mujeres de todas las edades y distintos territorios que han sido agredidas y asesinadas.

El hecho fue recalcado por la Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres, que a través de su web expuso el complejo escenario que los medios han informado, en casos, como homicidios comunes: “Muchos de estos femicidios no son reconocidos por el Estado de Chile, que solo considera como tales aquellos asesinatos a mujeres cometidos por cónyuges, convivientes actuales o pasados o personas que tengan hijas e hijos en común, por lo tanto, quedan fuera de la ley los asesinatos a niñas y mujeres perpetrados por familiares, conocidos, desconocidos, pololos o clientes sexuales”.

El pasado domingo 10 de junio, Nelly Elizabeth Malo Ascencio fue encontrada al interior de un tarro de aceite, en un sitio eriazo del El Noviciado, en Pudahuel. Su agresor confeso, Pedro Enríquez Cortés aseguró que se trató de un accidente: en su versión, la mujer cayó -inesperadamente- y se golpeó.

Posteriormente, Enríquez recurrió a un tarro de aceite de 300 litros que estaba en el lugar para ocultar el cuerpo. Una vez depositado ahí, le prendió fuego.

Pedro Enríquez Cortés, agresor de Nelly Malo.

El lunes 11 de junio, la joven Soraya Sepúlveda, de 29 años, fue asesinada a tiros en un centro comercial de Concepción por su ex pareja, Luis Alberto Cortés Gutiérrez (68), quien ingresó con un arma de fuego a una peluquería del lugar para disparar contra las mujeres. En el ataque también resultó herida una compañera de trabajo de la víctima, quien se encuentra internada en el Hospital Regional de Concepción. Posteriormente, el agresor se quitó la vida.

La fiscal Marcela Bustos confirmó, horas después, que Soraya había realizado una denuncia por violencia intrafamiliar contra su ex pareja, que fue derivada al Ministerio Público.

Soraya Sepúlveda, 29 años.

El pasado martes, Gertrudis Martínez Farías, una mujer colombiana de 50 años, fue apuñalada en 11 ocasiones por su pareja, un hombre chileno de 41 años, identificado como Juan Carlos Peña Lazo. Ambos habrían sostenido una discusión en plena vía pública, que terminó con el agresor propinándole heridas cortopunzantes en diversas partes del cuerpo.

Gertrudis alcanzó a llegar al Cesfam de la comuna de Calle Larga, Provincia de Los Andes, para solicitar ayuda y fue perseguida por su conviviente, quien intentó suicidarse en el ingreso al recinto auto infiriéndose un corte en el cuello. A raíz de la gravedad de las lesiones, la mujer murió pasadas las 13 horas en el Hospital San Juan de Dios, a raíz de un paro cardiorespiratorio.

El detenido se encuentra internado, fuera de riesgo vital, a la espera de su formalización por femicidio de carácter consumado. Las autoridades reconocieron que existían denuncias por violencia intrafamiliar contra el agresor y que Peña se encontraba en un tratamiento psicológico.

Juan Carlos Peña intentó suicidarse tras apuñalar a Gertrudis Martínez.

Durante la misma jornada, se reportó el femicidio doble de de Carolina Donoso (53) y su hija Gabriela Alcaíno, de 17 años. Ambas mujeres fueron encontradas sin vida al interior de su domicilio en la comuna de Maipú. Luego de horas de pesquisas, su agresor, Fabián Cáceres Aravena, de 18 años, terminó confesando el crimen.

El ex pololo de Gabriela Alcaíno admitió que ingresó a la casa durante la madrugada, saltando la reja. Al encontrarse con Carolina Donoso, le propinó 31 puñaladas con un cuchillo en el tórax y al abdomen y luego esperó a que la joven bajara del segundo piso para asesinarla de la misma manera.

Según la versión entregada por la policía, el agresor intentó limpiar la escena de posibles pruebas y se devolvió a su domicilio. Tras confesar, habría argumentando que “no pudo soportar el quiebre amoroso”. Cáceres fue formalizado este miércoles, pero dado que no convivía con las víctimas, el delito de femicidio fue desestimado.

Fabián Cáceres Aravena, femicida de Gabriela Alcaíno y Carolina Donoso.

25 mujeres asesinadas durante este año

Desde la Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres acusaron a la responsabilidad de las instituciones y los medios de comunicación: “Las instituciones poco hacen para prevenir los femicidios y luego investigarlos. Los medios de comunicación no informan adecuadamente: abordan los femicidios de manera morbosa, desde el sensacionalismo, no dan herramientas para comprender el fondo del problema de la violencia patriarcal e incluso protegen las identidades de algunos femicidas identificados y hasta confesos”, cuestionaron.

La organización recordó que el actual contexto de movilizaciones feministas ha llevado a las mujeres a organizarse, reflexionar y protestar contra la estructura patriarcal que las violenta. Sin embargo, apuntaron que “hay quienes prefieren escandalizarse por algunas formas de manifestación, ignorando las razones de fondo de las movilizaciones”.

“El femicidio es una de las expresiones más extremas de la violencia machista y su ocurrencia no es casual, responde a patrones culturales asentados en estructuras de poder, que producen y reproducen la violencia contra mujeres y niñas”, añadieron.

Gabriela Alcaíno, 17 años.

La misma reflexión fue compartida en redes sociales por numerosas mujeres conmovidas por la violencia machista: “5 femicidios en los últimos tres días y a ti te indignan las tetas y los potos”, han consignado en mensajes virales, que dan cuenta de los nombres, la edad de las víctimas y cómo fueron asesinadas.

El registro de la Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres visibiliza una realidad que es ocultada por la clasificación estrecha de femicidio que mantiene la ley chilena: son 25 las mujeres -entre ellas, dos pequeñas de un año de edad- que han sido asesinadas en lo que va del año.