Desde la ventana de su casa y otras prestadas Elvira Hernández observó a distintas especies que interrumpieron sus pensamientos y le dieron un pretexto para escribir impajaritablemente entre el 2012 y el 2018. El resultado es Pájaros desde mi ventana, que publica Editorial Alquimia. Aquí un adelanto:

VILLA BRASILIA

Son muchos los años de la defunción

de este paraíso de pájaros.

Volaron junto a ellos

los mil y un árboles distintos que le daban vida.

 

Le sucede en el tiempo

un bosque habitacional sin gorjeos

una trápala fónica mecánica

un frontis vehicular

baldosas removidas por raíces ocultas

sobrevuelo de aves en desbandada

un árbol solitario que perdió su nombre.

 

CONFUSIÓN DE LENGUAS

No son los treiles

los triles ni los pidenes

los que gritan esta madrugada

son los loros emigrados.

 

NO TODO LO QUE VUELA

No todo lo que vuela

es pájaro.

A veces lo que piensas

alcanza una pequeña altura.

 

JUNTO A LA VENTANA

En agosto antepasado cayó nieve.

En la noche nivosa el gato blanco

desapareció para siempre.

En la mañana una tarabilla

golpeó una y otra vez el vidrio

como si quisiera entrar en calor

o espolvorear sus colores sobre el blanco.

 

En agosto pasado tiritamos por frío.

La cría del gato blanco vino a visitarme.

La tarabilla no necesitó golpear nada.

 

Yo dudo de lo que pueda ser

nombrado como primavera.

 

VERANO

Este verano no trae

ni una sola golondrina.

Lo que se oye son patos que caen asados

como extraña lluvia.

El lanzamiento se realizará este viernes 15 de junio a las 18.30 horas en el Espacio Estravagario de la Fundación Pablo Neruda. Presentan María José Ferrada y Flavio Dalmazzo.