Durante este martes, el Vicariato Apostólico de Aysén anunció haber recibido los antecedentes de una denuncia de abuso sexual ocurrido en 2002 en la Parroquia de Puerto Aysén, que acusa al presbítero Porfirio Díaz Reyes de abusar de una menor de edad.

El lunes se inició la investigación canónica preliminar, según el protocolo de la Conferencia Episcopal. Como medida cautelar, el religioso “quedó suspendido del ejercicio público de su ministerio sacerdotal mientras dure la investigación”.

Tras la denuncia, la Iglesia de Aysén hizo un llamado a “quienes tengan elementos que aportar en relación al hecho investigado, u otro de similares características”, puedan enviarlos al correo prevencionabusosaysen@gmail.com.

Aunque no entregaron mayores detalles del caso, se presume que la denuncia responde a una publicación en redes sociales que describe, en primera persona, el abuso ocurrido en 2002.

El Vicariato no entregó mayores antecedentes del caso, pero se presume que la denuncia recogida responde a una publicación en redes sociales que detalla, en primera persona, los hechos ocurridos en 2002.

“Siempre sonriendo me dijo que empezara a hablar. Yo inmediatamente empecé a llorar y dije que era lesbiana. Me dijo textual: ‘Pero cómo vas a ser lesbiana tú!… si eres tan bonita….’ Mientras me tocaba las piernas, seguía susurrando y se acercaba cada vez más. Me obligó a responder cómo me masturbaba, en qué pensaba cuando lo hacía, etc. Me quedé congelada en el cuerpo primero, después en la mente que se me apagó”, relató la joven, quien solo tenía 15 años, en un crudo testimonio. “Lo último que recuerdo es al cura encima de mí en la silla, besándome. Al rato después, no sé cómo, no recuerdo en qué momento, pero aparecimos en su casa”, agregó.

La polémica coincide con la críticas del Frente Amplio en Coyhaique a la figura del obispo Luis Infanti, quien apareció hace un mes en televisión asegurando que no tuvo conocimiento de los abusos cometidos por sacerdotes en el Hogar Villa San Luis de la Obra Don Guanella.

Según explicó Infanti, él entregó los antecedentes del caso inmediatamente a la justicia, debido a que se trataba de seminaristas y religiosos, no de sacerdotes. Por ello, desde el FA acusaron que están “jugando con el dolor de niños vulnerados en un hogar donde sólo llegaron a buscar cariño, amor y protección, pero se encontraron con una mafia enorme de abusos y negligencias por parte de la Iglesia y del Estado a través del Servicio Nacional de Menores (Sename)”.

Durante el pasado viernes, el enviado papal y arzobispo de Malta, Charles Scicluna, recibió cerca de 20 casos de abusos contra menores en Osorno.

Este es el testimonio completo contra Porfirio Díaz: