Dos registros en video han dado lo que hablar en las redes sociales, sobretodo entre los brasileños, sobre el comportamiento de algunos de sus compatriotas que fueron a Rusia para el Mundial de fútbol masculino. En ambos registros se ve a grupos de hombres blancos tratando de jugar con las mujeres rusas a enseñarles su idioma, pero les enseñan frases maliciosas y el video se transforma en una burla sexual a las involucradas.

En uno de ellos, que tuvo menor repercusión, muestra a tres hinchas brasileños abordando a otras tres chicas rusas y pidiendo para que repitan con ellos “eu quero dar a buceta para vocês” (“les quiero dar mi vagina a ustedes”). En este caso, ninguno de los involucrados aún ha sido identificado.

Pero el segundo ha sido uno de los temas más discutidos en Brasil en los últimos días, y muestra a un grupo de siete muchachos brasileños alrededor de una joven rusa cantando esta “é bem rosinha” (“esta es bien rosadita”), mientras la chica trata de acompañarlos. Luego, el refrán se interrumpe y uno de los hinchas le enseña a repetir en portugués “buceta rosa” (“vagina rosada”), lo que todos repiten varias veces, incluyendo ella que se ríe junto con ellos sin entender de lo que se trata.

La gran repercusión de este video desde el día domingo ha generado un fuerte debate en Brasil, y despertado la reacción de movimientos de hinchas mujeres que repudiaron primero las imágenes y luego las excusas dadas por los responsables.

Sí, porque las hinchas mujeres, al igual que parte de la prensa brasileña, han intentado identificar a los autores y lograron dar con los nombres y perfiles de tres de ellos. El primero fue Diego Valença Jatobá, un abogado de la región de Pernambuco, evangélico y supuestamente militante del PSB (Partido Socialista Brasileño). El segundo es Eduardo Nunes, oficial de la Policía Militar (equivalente a Carabineros) de Santa Catarina. El tercero es un empresario de Piauí, llamado Luciano Gil, y fue el responsable por registrar las imágenes en su celular.

Justamente este último fue el que escribió un comunicado a nombre del grupo, hablando de lo ocurrido y reclamando que las repercusiones sobre el hecho “han pasado de tono y nos están perjudicando”.

“Somos humanos y nos equivocamos, pero no fue más que una broma. La chica no fue obligada a nada. Jamás he agredido a una mujer. Se está haciendo una tempestad en un vaso de agua, mientras hay tantos otros problemas más importantes en Brasil, en la salud, educación y la corrupción”, alegó Gil en una entrevista al portal brasileño UOL.

Además, el empresario se queja de que las reacciones en contra de ellos los está afectando personalmente. Eso porque sus otros dos colegas ya supieron que tendrán que enfrentar cuestionamientos éticos en su regreso a Brasil: Eduardo Nunes por parte de la corporación policial a la que está ligado, y Diego Jatobá debido a que la OAB (Orden de los Abogados de Brasil) empezó un trámite para aclarar una supuesta falta a la ética profesional en su comportamiento. El abogado – uno de los que empezó el segundo refrán – se refirió al tema en su cuenta de twitter: “pido perdón a todos por lo que les he transmitido. Jamás pensé que una broma podría tener toda esa repercusión y me pone muy triste por lo que viene sucediendo. Perdón a todos”.

Sin embargo, el reclamo de Gil va más allá, porque algunas hinchas tradujeron el video al idioma ruso y entregaron a medios de prensa del país anfitrión del Mundial, lo que llevó a la fiscal rusa Alyona Popova a iniciar una investigación del caso junto a Ministerio de Asuntos Interiores por presunta humillación pública y ataque a la dignidad del otro. Los involucrados no arriesgan pena de cárcel, pero quizás una multa que podría llegar a 3 mil rublos (30 mil pesos chilenos). La fiscal Popova es una referencia en la lucha por los derechos de la mujer en su país y asegura que su iniciativa se trata solamente de aclarar los hechos y ayudar a promover una convivencia sin abuso entre los hinchas.

“La prensa y algunas personas han tratado de generar odio, nos están destruyendo la vida y poniendo a los rusos en contra de nosotros”, dijo el empresario.

El rechazo de las hinchas brasileñas

En Brasil, el debate sobre el caso sigue entre las mujeres. El Movimiento Toda Poderosa Corinthiana, que reúne mujeres hinchas del club Corinthians (que será el rival de Colo Colo en los octavos de final de la Copa Libertadores) publicó una nota acompañada de un dibujo del artista Gilmar Barbosa, aludiendo a que el hecho fue tan vergonzoso cuanto el histórico 7-1 sufrido por el Scratch en 2014 contra Alemania. “Una broma solo es buena cuando todos se ríen. Algunos brasileños que fueron a Rusia debieran darse cuenta de eso (…) No es ese el Brasil que quisiéramos mostrar a nuestras hermanas rusas”.

Otra hincha de Corinthians es la estudiante Mariana Alves, una de las organizadoras del Blog Mulheres em Campo (“Mujeres en la Cancha”) que cuenta con 61 hinchas-columnistas que hablan sobre fútbol desde la perspectiva femenina y defienden un mayor espacio para la mujer en el fútbol, ya sea como deportistas o aficionadas.

Para Alves, lo peor del caso fue la excusa dada en el mensaje de Luciano Gil, tratando de naturalizar el hecho. “No fue chistoso, todo lo contrario, fue asqueroso y misógino, y dejó en evidencia que todavía hay una hipocresía cuando el tema es el respeto que hay que tener con las mujeres entre las hinchadas de fútbol, lo sufrimos nosotras en Brasil y lamentablemente esas chicas rusas también”.

Finalmente, la periodista Manuela D’Ávila, pre-candidata presidencial por el Partido Comunista de Brasil e hincha del Internacional de Porto Alegre, se refirió al caso ironizando un comunicado publicado por la cancillería brasileña semanas antes del Mundial, en el cual pedía a los hinchas LGBT que iban a Rusia que trataran de no revelar su sexualidad para no generar conflictos con los locales. D’Ávila manifestó por su twitter que la diplomacia brasileña “debiera haber alertado a los machistas y misóginos sobre el respeto en cualquier lugar del mundo”.