Las familias deben de ser reunidas con sus hijos e hijas. Así de simple es la orden que emitió en martes en la noche un tribunal de San Diego, en Estados Unidos, por la medida antiinmigración de “tolerancia cero” que venía aplicando la Casa Blanca.

El fallo detalla que si los padres y madres no representan un peligro para los niños y niñas, deben ser reunidos en un plazo máximo de dos semanas con los menores de 5 años y en menos de 30 días, los demás.

Inicialmente, la demanda fue interpuesta por la asociación de derechos cívicos ACLU en nombre de migrantes anónimos contra la policía de inmigración.

La política que hizo que más de 2.300 menores fueran separados y puestos en jaulas, mientras sus familias son encarceladas por cruzar la frontera de forma indocumentada, desató las críticas tanto dentro del territorio estadounidense como desde organizaciones internacionales. Como una medida inhumana fue catalogada en más de una oportunidad.

La administración de Donald Trump incluso ya suspendió las demandas contra las familias arrestadas en la frontera mexicana, ya que hay una falta de espacio en los centros destinados a las detenciones. Todo un revés para su política inmigratoria.