Más de mil pases se dieron los españoles durante el partido pero ninguno de ellos logró generar peligro en el arco de Rusia.

Esto fue el resumen del partido en que Rusia logró eliminar a España por penales en los octavos de final del mundial que organizaron en su propio país.

A pesar de que el partido comenzó de manera favorable para los ibéricos que lograron ponerse en ventaja a los 12′ con un autogol de Ignashevich, la jornada terminó con las lagrimas de los jugadores españoles que no lograron comprender cómo una selección sin grandes nombres le arrebataba la posibilidad de avanzar en la Copa del Mundo.

Tras el gol de los españoles, los dirigidos por Stanislav Cherchésov no se desesperaron y mantuvieron un juego ordenado que les permitió conseguir un penal a los 41′ que fue transformado en gol por Dzyuba con lo cual se decretó el definitivo 1-1.

Ni la inclusión de Iniesta a los 67′ logró que el equipo español pudiera ser profundo para poder ponerse en ventaja nuevamente.

Fueron pasando los minutos, hasta que llegó el momento de los penales donde Akinfeev se hizo gigante para contenerle un penal a Koke y sentenciar la suerte de España que vio la eliminación después de que Iago Aspas fallara su lanzamiento desde los 12 pasos dejando la serie 3-4.