La victoria por mayoría absoluta de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) tendrá consecuencias en toda América Latina. No solo ganó su candidatura y la de la Alcaldía Mayor de la Ciudad de México, con Claudia Sheinbaum, sino que obtuvo mayoría absoluta en los diputados y mayoría simple en el senado.

Los presidentes de México concentran un gran poder ejecutivo y pueden decidir las orientaciones políticas y económicas con gran poder. Así ha sido siempre, pero poder gobernar casi sin oposición parlamentaria, le confiere a AMLO un poder que solo se compara con el del Presidente Lázaro Cárdenas hace casi 80 años, quien nacionalizó el petróleo.

AMLO ha sido candidato a la Presidencia en tres ocasiones, en las dos anteriores no alcanzó el triunfo por un fraude electoral muy descarado. Pero eso, y el fracaso de los dos anteriores presidentes de México, uno del partido dominante PRI y otro del derechista PAN, realimentaron una ola de protestas que alcanzaron a todo México.

Los que vivimos buena parte del exilio chileno en México alcanzamos a entender sólo parcialmente las complejidades sociales de ese gran país, con una población de 130 millones de habitantes, el segundo después de Brasil con 210 millones de habitantes, los que configuran el núcleo duro de América Latina y la orientación política de ambos que seguramente determinará el futuro del continente.

Contrasta ese escenario, incluyendo la popularidad de Lula en Brasil, con el movimiento hacia la derecha neoliberal del resto del cono sur sudamericano, con la pequeña excepción de Uruguay y el caos reinante en Venezuela.

La complejidad de México está dado por su pasado revolucionario de comienzos del siglo XX, por la anterior pérdida de territorio a manos de EEUU., por la gran variedad étnica de su población, por la riqueza petrolera nacionalizada por Lázaro Cárdenas y por el desarrollo económico de las zonas fronterizas con EE.UU donde aprovechándose de la abundancia de mano de obra barata, se han desarrollado industrias que producen para el mercado interno norteamericano exportando hasta ahora sin pagar derechos de aduana. Hasta dónde las amenazas de Trump de construir un muro fronterizo alimentaron una reacción favorable a AMLO, es algo que se conocerá en el futuro muy inmediato.

Tal vez la sorpresa más notoria en el Programa de AMLO es su reticencia a plantear una mayor integración con los países vecinos de Centro América, y a robustecer el Pacto del Pacífico, donde hay en progreso la integración económica de México, Chile, Perú y Colombia, que se extiende a otros pequeños países del Caribe.

¿Se trata de una postergación momentánea en el Programa de AMLO 0 una estrategia, para no comprometerse desde ya con gobiernos neoliberales, que no cumplen con los planes de desarrollo de México? Tal vez la demora en felicitar la victoria de AMLO por parte de los gobiernos de Chile y Argentina, esté la explicación del desconcierto que provoca en ellos el avance hacia la izquierda del gran país del norte.


Ingeniero civil, militante socialista, y adherente de RD