Durante este martes, la joven Nahir Galarza (19), quien asesinó de dos balazos a su novio Fernando Pastorizzo (20) el pasado 29 de diciembre, fue sentenciada en forma unánime a prisión perpetua por un tribunal de la ciudad argentina de Gualeguaychú. Así, se convirtió en la mujer más joven en recibir la sentencia máxima que contempla el Código Penal.

El próximo 24 de julio, el tribunal dará a conocer los argumentos de su condena. Por ahora, se anunció que la joven fue condenada por “homicidio calificado por ser de una persona con quien ha mantenido relación de pareja”.

Los jueces también comprobaron que hubo un disparo a quemarropa, aunque no se confirmó alevosía en el crimen. Nahir no estuvo presente en la lectura del veredicto por el crimen de su novio, por el cual podría arriesgar hasta 35 años de cárcel.

Gustavo Pastorizzo, padre de la víctima, señaló que “hoy triunfó la Justicia. Triunfó la verdad. Fernando no va a estar mas entre nosotros pero deja un precedente. El fallo es una caricia en el alma. No me siento aliviado, sí tranquilo. La gente sabe que fue un asesinato a mansalva, de una manera cruenta. Siempre fuimos con la verdad y de frente”.

Los jueces desestimaron la versión presentada por la defensa de la joven, quienes alegaron que los disparos fueron realizados de forma accidental. Tampoco consideraron que las pruebas presentadas sobre la constante de violencia de género que habría sufrido la joven hayan sido consistentes. El juez Deruddi, quien leyó el veredicto, señaló que “quedó destruida la hipótesis de la defensa de que los disparos fueron involuntarios”.

El crimen del joven de 20 años ocurrió el 29 de diciembre de 2017, alrededor de las 5 de la madrugada. Horas más tarde, Galarza confesó ser la autora de los disparos que terminaron con la vida de Fernando Pastorizzo.

Según consignó La Nación Argentina, la psicóloga Graciela Tobar, quien atiende a la joven desde marzo, aseguró que “no es una psicópata. Nahir no volvería a matar. Fue un accidente lo que pasó. Ante las amenazas quiso resguardar la figura paterna, porque tiene muy idealizado a su padre. Nahir es una víctima de violencia de género y hoy podría no estar contando la historia. Ella quiso resguardar el arma de su padre y ocurrió lo que ocurrió”.