Una de las noticias que remecieron al panorama futbolero durante las eliminatorias para Rusia 2018 fue el anuncio de que Zlatan Ibrahimovic abandonaba a su Selección. En ese momento, la prensa y fanáticos del polémico goleador dieron por muerto al equipo. Pero los suecos tenían otros planes.

El recorrido comenzaba de la peor manera. El crack de Suecia colgaba la camiseta y le dejaba toda la responsabilidad a la generación más joven que competía en las clasificatorias europeas en el Grupo A, donde compartía con Francia, Italia y Holanda, todos favoritos no solo para llegar a Rusia, sino ser protagonista de la cita mundialista.

De los 10 partidos, vencieron en 6. Luxemburgo y Bielorrusia conocieron la artillería sueca gracias a abultadas goleadas en los partidos de ida y vuelta, en tanto que Bulgaria y la Naranja cada vez menos mecánica presentaron un mayor reto.

Pero el primer golpe a la mesa llegó con la victoria contra Francia, en un apretado 2-1, con el que se convirtieron en el único equipo que salió victorioso contra los galos, escuadra que hasta hoy, ya en Rusia 2018, no ha perdido puntos.

Luego vino la sorpresa de dejar fuera a la Holanda de Wesley Sneijder y en el repechaje vencieron a Italia, dejando sin Mundial a Gianluigi Buffon y compañía.

Los dirigidos por Janne Anderson lograron clasificar a octavos de la cita mundialista también sacando aplausos, ya que fueron los primeros del difícil grupo F: Obtuvieron 6 puntos, dejando en el segundo lugar a México, en tercer lugar a Corea del Sur y eliminando al campeón del Mundo en Brasil 2014 y que quería defender su corona, Alemania.

Y ahora, eliminó a uno de los favoritos del público, la sorprendente Suiza de Xherdan Shaqiri y Granit Xhaka, en un peleado 1-0 que los tiene esperado el rival que salga del duelo entre Inglaterra y Colombia.

Hace dos años, nadie daba mucho por la Suecia sin el histórico Ibrahimovic, hoy, Berg, Toivonen, Ekdal, Olsen y Lindelof dicen que van por más y todo sin Zlatan.