“Ofrezco esta victoria a todas las mujeres de mi país, a toda la juventud y a Túnez”. Fueron las palabras que ha pronunciado Suad Abderrahim tras convertirse en la primera mujer alcaldesa de la ciudad de Túnez.

Tras dos vueltas de votaciones, la candidata del partido islamista moderado En Nahda logró superar a su rival del partido Nidaa Tunis, Kamel Idir, y consiguió 26 votos de los consejeros municipales electos el pasado 6 de mayo. Dos rondas de votación fueron necesarias para aupar a Abderrahim. Nidaa Tunis y En Nahda gobiernan a nivel nacional en coalición.

El último sufragio fue boicoteado por algunos concejaes de izquierda y de centro, que rechazaron elegir entre Idir y ella por ser los representantes de los dos partidos hegemónicos.

Abderrahim, de 53 años, ex ejecutiva de una empresa farmacéutica, se opone a la etiqueta de “islamista” y se autodefine como “independiente”. Milita en En Nahda desde su época universitaria y sufrió cárcel en los años 80, cuando su partido estaba prohibido. Tras la revolución que la Primavera Áraba supuso en Túnez, se convirtió en diputada de la Asamblea Constituyente (2011 – 2014), donde participó la redacción de la Carta Magna más progresista del Mundo Árabe, dando a luz una Constitución que consagraba la igualdad entre hombres y mujeres.

Los islamistas ganaron las elecciones municipales del 6 de mayo, las primeras libres y plurales del ámbito local en el país norte africano. Su llegada al poder local coincide con el acceso de muchas mujeres políticas acceden a puestos de responsabilidad en municipios de todo el país. Según la Instancia Electoral Independiente (ISIE), el 47% de los candidatos del 6 de mayo fueron mujeres.