Los cadáveres de siete campesinos de Argelia, al sur del Cauca colombiano, fueron encontrados este martes con múltiples impactos de bala y con señales de tortura en la vía que comunica las zonas veredales de El Mango y Sinaí.

El comandante de la Policía en el Cauca, coronel Fabio Rojas, advirtió que, según los habitantes locales, las víctimas del múltiple homicidio no pertenecen a la comunidad, y explicó también que aunque los patrulleros no han logrado llegar a la zona ya se investiga lo ocurrido.

Jonathan Patiño, diputado del Cauca oriundo de Argelia, explicó que los asesinatos ocurrieron en el norte del municipio, en los límites con El Tambo, donde se han presentado varios enfrentamientos entre el Ejército y las guerrillas, como el ELN. “Podría pensarse la intención es poner la atención de la Fuerza Pública en esta zona del centro de Argelia, para que baje un poco la presión en el norte”, aseguró. Patiño recordó que en enero y febrero ocurrió lo mismo con unos cuerpos que fueron dejados en otra vereda argelina.

En la zona tiene presencia el autodenominado grupo Comando Popular de Limpieza (CPL), que hace una semana amenazó a través de un panfleto, con ejecutar una limpieza social en ese municipio. En los papeles, que fueron encontrados por los pobladores de El Mango, se afirma que se acabará con la vida quienes estén relacionados de cualquier forma con el expendió y consumo de drogas, así como contra personas que ellos consideren como ’malas’.

Ese municipio del Cauca, lugar donde nació Yerry Mina, autor del gol colombiano contra Inglaterra en los octavos de final del Mundial Rusia 2018, es un municipio donde apenas viven 12.000 personas y constituye el único corredor habilitado que une la zona montañosa del departamento con el pie de monte costero. Es decir, posee la única trocha para llegar al mar Pacífico.

Según fuentes oficiales, el 95% de los cultivos existentes en Argelia son de coca y en ese municipio hay cerca de 3.500 hectáreas sembradas, lo que lo sitúa como el segundo municipio del Cauca con más cultivos ilícitos. En el último tiempo ha sido punto de llegada de muchos de los disidentes de la antigua guerrilla de las FARC y del ELN.