Les gritó y humilló delante de otras personas en pleno comedor del hotel mientras servían almuerzo. Esa es la escena que describen Roberto Ampuero, activista de Fundación Iguales, y su pareja, Felipe Vigouroux, quienes acusan haber sido discriminados por el dueño del Resort & Spa Panimávida, Roberto Movillo, el pasado domingo. Y todo porque se estaban dando un beso.

Según relatan, el dueño los conminó a dejar de besarse en los espacios públicos del recinto, por considerarlo inapropiado al tratarse de una pareja del mismo sexo. Esto, pese a que el establecimiento no cuenta con ninguna política que prohíba este tipo de acciones a sus pasajeros.

El hecho habría sido realizado por Movillo mientras que en el comedor aún se servía el almuerzo, por lo que la pareja no solo fue increpada frente a otros huéspedes, sino que trabajadores del recinto también fueron testigos de lo sucedido.

Lo que hizo Movillo fue discriminarnos a Felipe y a mí en frente de huéspedes y trabajadores cuando aún era hora de almuerzo. Nos gritó y, luego, nos dijo delante de todos que él  ‘es dueño de recibir a quien quiera en su hotel'”, contaron.

Ademas, el dueño del restort ubicado en la Región del Maule apuntó que  “no es adecuado que una pareja del mismo sexo se esté besando en frente de niños y familias”, según detalló Ampuero, quien subrayo que incluso los amenazó con echarlos del recinto.”Frente a esto, le dijimos que iniciaremos acciones legales porque estaba haciendo diferencias entre unos huéspedes y otros”.

Otra voz que se sumó es la de la directora jurídica de la Fundación, Jimena Lizama, quien apuntó que “estamos evaluando las acciones judiciales correspondientes por la discriminación que vivieron en el complejo turístico, simplemente por tratarse de una pareja de pololos del mismo sexo”.