Impacto causó en Estados Unidos el caso de un niño de 10 años del sur de California que habría sido torturado hasta la muerte por sus padres tras revelarles que era gay.

La madre del menor, Heather Maxine Barron, y su pareja, Kareem Ernesto Leiva, habrían torturado por al menos 6 días al menor hasta matarlo el pasado 21 de junio.

Según consigna el Daily Mail, el niño fue azotado contra el piso, recibió golpes con un cinturón y un cable, le quemaron su boca con salsa caliente y le prohibieron usar el baño.

La policía de Los Angeles señaló que el niño ya había sido separado de sus padres en una ocasión por hechos de violencia.

Según indica el diario británico The Sun, aún no se conoce con certeza el motivo por el cual se comenzó a torturar al menor, sin embargo, se cree que fue porque éste les contó que le gustaban otros niños, razón por la cual su madre se habría puesto furiosa.

Las torturas a Anthony se habrían ejercido entre el 2013 y el 2016. Fue la noche del 20 de junio cuando su madre le comunicó a la policía que su hijo habría tenido un accidente producto de una caída, declaración que no fue creída por la autoridad. Tras esto, el niño murió, horas más tarde, en un hospital debido a las heridas que tenía en su cuerpo.

Si es que se comprueba la culpabilidad de los padres, estos enfrentarían una pena entre 22 años y cadena perpetua en el caso de la madre, y 32 años y cadena perpetua en el caso de su pareja.