El 25 de abril se inició la investigación por torturas y abuso sexual en contra de un temporero mapuche de 35 años, una dramática agresión que lo tiene peleando por su vida y que recién se vino a conocer tres meses después.

El hombre habría sido abordado por sus compañeros temporeros en el Fundo Los Niches, comuna de Curicó, al interior de colectivos que son utilizados como dormitorios, según informó el medio local Vivimos la Noticia.

La investigación quedó a cargo del comisario Hernán Mora, de la Brigada de Delitos Sexuales de la PDI de Curicó. Según pudo corroborar El Desconcierto con la Fiscalía Local de Curicó, el hombre llegó en abril al hospital San Juan con dolor de estómago, pero negó haber sido agredido por otras personas.

Una semana después, una cocinera del fundo donde trabajaba lo encontró tirado en la cama, incapaz de levantarse. Fue llevado de urgencia al mismo centro asistencial, donde se percataron de que tenía un cepillo de dientes introducido en el ano, el que terminó por provocarle una septicemia. La gravedad de la infección obligó a que Federico Q.C. fuera sometido a un coma inducido, condición en la que se ha mantenido los últimos dos meses.

Este hecho es la principal razón del “congelamiento” de la investigación, pues él, el único que sabe quiénes fueron los agresores, está incapacitado de dar su testimonio. Fuentes de la investigación aseguran que se entrevistaron a las personas de su empresa, pero no han aparecido más antecedentes de la violación.

El único antecedente es una pelea que él reconoció haber tenido con un compañero de trabajo en su primera visita al doctor. Dijo que discutieron, que hubo alcohol de por medio, pero que el tema no pasó a mayores.

La madre del temporero, que vive en las cercanías de Temuco y habla poco español, es la única familia que tiene y la barrera del idioma -su nativo es el mapudungun- ha sido una imposibilidad en su búsqueda de justicia. Esta semana comenzaron a trabajar con el abogado Eric Juica, quien denunció el hecho.

Juica, en conversación con El Desconcierto, asegura que antes de ser hospitalizado, Federico le habría reconocido a su madre que fue atacado y violado por otros temporeros agrícolas. El hombre, proveniente del sur del país, era objeto de constantes burlas y ataques de sus compañeros, según la familia.

“Se ha hablado de un grupo de cinco, pero no lo tenemos claro. Lamentablemente, él es el único testigo y él no puede hablar”, afirma Juica, quien confirma que pedirá los antecedentes de la investigación a la Fiscalía para después presentar una querella criminal por abuso sexual contra quienes resulten responsables.