Ayer viernes el ministro de Justicia, Hernán Larraín, se reunió con el padre de Gabriela Alcaíno, la joven de Maipú que fue asesinada junto a su madre por su ex pololo, para conversar sobre el proyecto de ley que busca que se declare femicidio el asesinato de cualquier mujer “con motivo de odio, menosprecio o abuso por causa de género”.

En la cita, también participó Mariana Madariaga, directora de la ONG Parejas sin Violencia; Alejandra Bustamante, de la Fundación Ciudad Maipú; además de la diputada Karol Kariola, Camila Vallejo y diputado Gabriel Silber. Todos ellos contribuyeron a explicar el proyecto y dieron razones para modificar la actual legislación.

Según un estudio de ONG Parejas Sin Violencia, corporación sin fines de lucro que se dedica a realizar prevención gratuita en colegios y liceos, especialmente enfocados en relaciones de pareja sin convivencia ni hijos en común, al año un 30% de las mujeres que muere en contexto de violencia de género no es tipificado como femicidio.

El año pasado murieron 66 mujeres por razones de género. De ellas, 20 mujeres fueron violadas y asesinadas, apuñaladas o golpeadas hasta la muerte por el solo hecho de ser mujeres, y cuyos agresores eran pololos, ex pololos, vecinos, un familiar, conocidos o desconocidos. Es decir, un 30.28% de los femicidios. Este año, de las 28 mujeres asesinadas en estos mismos términos, 11 de ellas, según la ley estos casos no califican como Femicidio.

“Le hicimos ver al ministro que este es el momento de hacer un cambio importante en nuestra legislación. No puede ser que hoy, ante un crimen de similares características, cuya única diferencia es el estado civil o de convivencia de una mujer, se apliquen dos leyes completamente diferentes. Esto provoca una injusticia tremenda. Es lo que ocurre en el caso de la muerte de Gabriela y su mamá. A todas luces eso es un femicidio, pero no lo es para nuestra legislación, solo porque la víctima no vivía con su agresor”, sostuvo la directora de la ONG.

Junto con esto, Madariaga comentó los hallazgos detectados en las visitas a terreno que hizo la organización a establecimiento educacionales.

“Por ejemplo, la violencia en el pololeo, dejó de ser un tema aislado. En nuestras visitas a colegios y liceos hemos detectado que está completamente declarada entre los adolescentes. Y no solo la violencia sicológica, que está normalizada, sino que también estamos ante la presencia de violencia física y sexual. Es una situación gravísima”, argumentó Madariaga.

La directora de la ONG también manifestó su preocupación por los alcances del proyecto de ley sobre violencia en pololeo que está conduciendo la Ministra de la Mujer, Isabel Plá, debido a que solo considera las parejas de pololos “establecidas”

“Ese proyecto de ley fue enviado al Congreso en 2013. Han pasado 5 años y nuestros jóvenes han cambiado sus maneras de relacionamiento. Hoy 1 de cada 10 jóvenes “pololea”. La realidad, es que la mayoría sale con alguien, anda y tiene un amigo con ventajas, entre otros nombres coloquiales. Es decir, se requiere de un cuerpo legal que incluya estas nuevas modalidades de relacionamiento”, explicó la experta.

Por su parte, Alejandra Bustamante, de Ciudad Maipú, quienes están acompañando y apoyando a la familia, solicitó además al ministro Larraín el poder visibilizar correctamente este problema, a fin de que se destinen correctamente los recursos del Gobierno y municipios en el combate de la violencia contra las mujeres.