Más de un mes de clases “perdidas” en distintos liceos emblemáticos de Santiago y Providencia fue lo que provocó el surgimiento del movimiento de apoderados “No + tomas”, el cual reúne a padres y madres de siete establecimientos en busca de medidas para combatir las ocupaciones de las instituciones.

“Restablecer el derecho a la educación de sus hijos” es la motivación descrita por los apoderados. Tras una reciente reunión entre la alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei y un grupo de representantes del Liceo 7, éstos manifestaron mediante la vocera del movimiento, Ingrid Bohn, que “debemos mostrar que somos muchos más los apoderados que queremos clases contra una minoría, que es la que tiene los colegios tomados”.

Según la organización, hasta el momento participan apoderados de siete establecimientos emblemáticos. Entre ellos, el Liceo 7 y el Liceo José Victorino Lastarria, quienes se reunieron este viernes con la edil.

El petitorio presentado a la alcaldesa Matthei busca que se resguarde el derecho a “asistir a clases de forma permanente y sin interrupciones, sancionar a quienes resulten responsables de tomas y destrozos, y que la autoridad de los establecimientos pueda interponer recursos en tribunales”.

Por su parte Helen Núñez, apoderada del Liceo 7, afirmó a Emol que “no queremos más tomas, no queremos que pierdan más clases, no queremos que la calidad de la educación pública baje. Estamos amedrentando la educación, estamos perdiendo el nivel, nosotros queremos recuperar los liceos, queremos educación de calidad y que los chicos tengan un espacio donde se puedan manifestar, pero sin toma”.

En esta línea, el movimiento igualmente busca que existan sanciones definidas por ley ante las tomas. “Nosotros estamos pensando en legalizar esto en un proyecto de ley, (…) porque a todos nos tiene de brazos cruzados. Hay un dictamen de la Corte Suprema de 2014 que dice que las tomas son ilegales, pero no pasa nada, porque no es ley”, explicó Bohn al mismo medio.

Sobre lo mismo, el abogado del movimiento “No + tomas”, Nicolás Rodríguez, sostuvo que “la votación de una minoría, no puede privar del derecho a la educación a la inmensa mayoría de alumnos que sí quiere clases“.