Apuñaló 11 veces a su pareja, se entregó, nunca lo negó y solo se justificó. Ronaldi Sequeria Duarte, el hombre que asesinó a Mariana Leiva, con quien estaba casado, solo se ha defendido intentando excusarse argumentando una supuesta explicación.

Junto a sus abogados, solo ha buscado endorsar la responsabilidad del crimen a la propia mujer, señalaron que la ingeniera lo indujo a la bebida, que era infiel, que le denigraba. Esbozos de argumentos sacados directamente de un manual del machismo con los que su defensa quiso sacarle la culpa.

El femicidio, que ha conmocionado a Costa Rica, y el juicio ha sido utilizado como ejemplo por las brutales justificaciones machistas del hombre que ya fue sentenciado a 37 años de prisión por el asesinato y por posteriormente prenderle fuego a la habitación con ella dentro.

Según destaca La Voz de Guanacaste, entre los argumentos destacan principalmente estos seis mitos, todos fueron rechazados por el tribunal que lo condenó y ninguno fue aceptado para disminuir la culpa del victimario.

Lo indujo al alcoholismo:

Lo que dijo él: Según Sequeira, Mariana lo indujo a beber alcohol y que el día en que cometió el femicidio estaba bajo los influencias del alcohol y las drogas que ella le había dado.

Lo que dijo el tribunal: Se pudo comprobar que el hombre consumía estas sustancias desde los 13 años, e incluso que tuvo un par de relaciones las que finalizaron por su excesivo consumo de drogas y alcohol.

Ella fue infiel:

Lo que dijo él: La “gota que derramó el vaso”, como él mismo argumentó, fue que Mariana Leiva le dijo que quería tener hijos con otro hombre. Lo que habría traumado y “lo empujó” a cometer el delito.

Lo que dijo el tribunal: Este argumento también fue desbaratado porque “este no es un hecho suficiente como para que lo haya llevado a darle muerte a Mariana”, porque la forma en que le da muerte no tiene ninguna justificación.

Mariana no era víctima de violencia porque era profesional e independiente:

Lo que dijo él: En este caso fue el defensor de Ronaldi, Adrián Carmona, quien enfatizó que era importante conocer a Mariana porque, de acuerdo a él, se podría determinar si era una mujer víctima de violencia doméstica o no: “Una mujer económicamente independiente, ya eso nos dice mucho”, señaló y agregó que “era una mujer profesional, ordenada y firme en sus decisiones, inteligente, con un gobierno absoluto de su vida y de sus bienes, con apoyo familiar y definitivamente una mujer empoderada”.

Lo que dijo el tribunal: El argumento del abogado es otro de los mitos, ya que las agresiones domésticas suceden en cualquier estrato social y no solo entre las personas de clase socioeconómica pobre.

Si gritaba fuerte, y lo escuchaban, es porque es hombre:

Lo que dijo él: Se acreditó que varios vecinos escuchaban gritos de Ronaldi en la casa, lo que él justificó diciendo que “lógicamente, yo soy hombre y grito más fuerte”.

Esos gritos, a criterio de las juezas y el juez, solo demuestran una dinámica de convivencia llena de violencia y donde Ronaldi era protagonista y no víctima.

Lo que dijo el tribunal: Sin embargo, esos gritos, a criterio del tribunal, solo demuestran una dinámica llena de violencia y donde Ronaldi era protagonista y no víctima. Además, apuntó que si bien las mujeres también pueden gritar fuerte, “al que escuchaban los vecinos era a Ronaldi, al que se llevó la Fuerza Pública en una ocasión, fue a Ronaldi”, no a Leiva.

Ella lo reducía a ser un simple “amo de casa”:

Lo que dijo él: El hombre se defendió también diciendo que ella lo intentó reducir a la posición de “amo de casa” y no lo dejaba trabajar, y eso lo sumió en la desesperación.

Lo que dijo el tribunal: Ante esto la jueza, apuntó que “Ronaldi nos dice que en algunas ocasiones, por la falta de trabajo, tenía que asumir las labores domésticas de la vivienda. Eso no es nada novedoso, algún aporte hay que hacer a la casa”.

¿Por qué su mamá y su hermana, que son doctoras, no ayudaron a Mariana si era víctima de violencia doméstica?

Lo que dijo él: La defensa quiso plantear la duda de que cómo podía ser posible que Mariana sufriera de violencia si ni su madre ni hermana, ambas profesionales de la medicina, la ayudaron a denunciarlo. “En cinco años no hicieron nada por denunciar el ciclo de violencia doméstica”, apuntaron.

Lo que dijo el tribunal: Pese a que no se pronunció puntualmente sobre este punto exactamente, fue Andrea Leiva, la propia hermana, quien detalló que le propuso a Mariana denunciar, pero que nunca quiso hacerlo.