“No puede ser que mas niños y niñas mueran en Chile porque no existen camas disponibles para ellos”, así comenta Camila Jorquera la dolorosa situación que vivió al perder a su hija Amelia, de 1 año y 9 meses, tras días de incertidumbre y falta de atención por parte de hospitales y clínicas.

La pequeña Amelia Rayén Salazar Jorquera falleció en el Hospital Carlos Van Buren de Valparaíso el día miércoles 4 de julio, alrededor de las 7 de la mañana, en medio de condiciones que aún están en investigación.

Según relata la madre, quien también es dirigenta del Centro Comunitario Las Cañas, la lactante se enfermó hace unas semanas y recibió varios diagnósticos diferentes de 6 médicos, los que pasaron de resfrío a bronquitis. Además, cuenta que la niña no pudo ser vacunada contra la influenza debido a que el Cesfam de la zona no estaba disponible.

Esto, derivó en que apareciera la fiebre, por lo que llevaron a Amelia al Hospital Carlos Van Buren, donde la mandaron para la casa al no ser diagnosticada con neumonía, diagnosticado que contradice una kinesióloga del Cesfam, quien sí identificó síntomas de la enfermedad.

De nuevo en el hospital, ahí si fue diagnosticada con influenza tipo A, pero que en la UCI del recinto no habían camas disponibles para ella, y tampoco en ningún hospital de la región.

“Estamos en invierno, es una necesidad mayor, es necesario un hospital para niños en Valparaíso, que el Cesfam sea reconstruido”, apuntó en conversación con Radio Bío Bío, y agregó que “tiene que marcarse un precedente porque Amelia no debió morir”.

En tanto que sobre las posibles acciones legales, Jorquera apunta que “nos estamos asesorando con abogados y abogadas y con un staff de médicos”.

En esa línea, detalló que “están revisando el procedimiento legal de lo que ellos (médicos del hospital) escribieron, nosotros vimos cuando escribieron cuando mi hija ya estaba muerta, también nos quedan dudas y tienen que sentir la presión de la sociedad, de la ciudadanía y que esto no puede volver a pasar”.