A través de una publicación en Facebook, un apoderado del colegio Paul Harris de Las Condes acusó al establecimiento de torturar a niños con discapacidad. 

“Soy el papá de Cristóbal, tiene 12 años y tiene capacidades diferentes… un sin número de síndromes y no puede hablar como la mayoría, pero nosotros sí lo entendemos. Su educación pese a sus problemas era primordial, hicimos de todo. Pero mi lucha diaria era otra. Durante un año fui periódicamente al Colegio Paul Harris, un lujo para niños discapacitados en Las Condes, ahí me garantizaban educación para él hasta los 26 años, era nuestro sueño”, relató Mario Millar González.

Además, Millar señaló que su hijo es feliz en el colegio, donde tiene amigos, baila y juega. Su integración había sido excelente hasta este año, que desató varias crisis en él: “Nos preguntábamos qué pasaba, por qué tanta descompensación, hemos ido en innumerables ocasiones a su neuróloga de cabecera y no encontrábamos nada, sólo buscar sin respuesta…un día ella nos dijo que pusiéramos atención al colegio y así fue”, contó.

“Nuestro Cris repetía Maite, pensábamos que podía ser su ‘primer amor’, y María Paz (profesora jefe), y algo hacía con la mano. Hace más o menos 5 días lo que tanto temíamos sucedió, una compañera confesó a sus papás que en el colegio los amarraban a las sillas”, añadió el preocupado padre.

Millar detalló que los pequeños eran amarrados a sillas cuando se portan mal. A la sala para “controlar” a los niños descompensados le llamaron “la cárcel”. Respecto a la habitación, que tendría aislación acústica y colchonetas, los padres no sabían de su existencia.

“¿Por qué tanta maldad? Nadie lo merece, menos los niños y aún menos niños que no saben comunicarse tan fácilmente como otros. Siempre lo vi en las noticias, me impactaba, pero hoy lo vivo en carne propia”, se desahogó el apoderado.

Por último, Millar aseguró que ya interpusieron las denuncias correspondientes y hoy pide que los culpables de estos casos paguen y no vuelvan a reiterar sus conductas contra las y los niños.

Durante esta mañana, el matinal Bienvenidos de Canal 13 acudió al establecimiento a corroborar las denuncias. En el espacio, la directora Viviana Romero confirmó que hay una investigación sumaria en curso tras conocerse la denuncia de una apoderada, a la que sumaron dos nuevos casos.

Romero señaló en realidad que se trata de una sala de “regulación emocional” donde llevan a los niños que sufren algún tipo de descompensación: “Hay una investigación sobre los protocolos y todo lo que ocurre en el colegio. Habrá las sanciones que corresponda, según lo que dicte el sumario”, adelantó.

“Hay que creerle a los niños y escuchar lo que están diciendo”, agregó la directora, asegurando que por eso están investigando lo ocurrido.