Este martes, el Boletín Oficial de Defensa (BOD) publicó que el militar miembro de “La Manada” Alfonso Jesús Cabezuelo, condenado a nueve años de cárcel por abusos sexuales a una joven en las fiestas de San Fermín de 2016, pasa a servicio activo pendiente de asignación, cesando así su situación de suspensión de funciones.

Desde el Ministerio de Defensa español argumentaron que “no se podía evitar” el levantamiento de la suspensión de funciones ya que se “produce de manera automática en aplicación de la ley”, pero aseguraron que “no le asignarán” destino alguno.

Para ello se aplicará el artículo 111.3 de la Ley de Carrera Militar, que contempla que el titular de Defensa tome esta decisión evaluando “los hechos imputados, la trascendencia social y el interés del servicio, la prohibición de solicitar y obtener destino”.

El periodo de tiempo en el que se le podrá mantener en esta situación “no podrá exceder del momento de dictarse sentencia firme o auto de sobreseimiento también firme”. Hasta que no haya un fallo definitivo, ni Cabezuelo ni el guardia civil Antonio Manuel Guerrero, otro de los condenados por el mismo caso, podrán ser expulsados de sus respectivos cuerpos.

Sin embargo, la resolución implica que, a parte de que la Subdelegación de Defensa en Sevilla -ciudad del condenado- pueda asignarle un nuevo puesto,  él también puede solicitar su reincorporación.

Según el BOD, “la expresada situación surte efectos a partir del día 22 de junio”, un día después de que se decretase su libertad provisional.

El militar seguirá cobrando su sueldo base pese a “no trabajar” por no tener destino asignado, y sólo dejará de percibir sus distintos bonos, como el de dedicación o destino.