Como un “desastre medioambiental grave” fue calificada por Greenpeace la fuga de alrededor de 800 mil salmones de un centro de cultivos en Isla Huar, en la región de Los Lagos, luego de que 9 jaulas de la empresa Marine Harvest sufrieran daños por el mal tiempo.

“Es necesario que las autoridades investiguen las causas de esta fuga y procedan con las sanciones correspondientes. No puede ser que un simple temporal, nada fuera de lo común en la zona, genere una emergencia de esta magnitud“, dijo la coordinadora de Océanos de Greenpeace, Estefanía González, según consigna Radio U. Chile.

Y es que las consecuencias son graves. Más de la mitad de los ejemplares desaparecidos estaban bajo un tratamiento con antibióticos o lo habían acabado hace muy poco y son tratados quimicamente, por lo que no son para su consumo ni pesca.

Además, probablemente no sobrevivan mucho tiempo en el mar, ya que eran alimentados con comida artificial.

Es por esto que el vicepresidente de la CUT, Pedro Cayupel, indicó a Radio Bío Bío que “el daño ecológico va a ser tremendo, hoy no sabemos cuales son las consecuencias, se dice que el salmon no va a sobrevivir sin el alimento que le entregan, significa que va a haber una mortandad de más de 900 mil salmones”.

“Si una empresa en un centro de menos de un año de funcionamiento no es capaz de asegurar las medidas mínimas de seguridad, esto demuestra la falta de sustentabilidad de esta industria”, asegura la misma González.