El pasado 17 de noviembre, la analista de proyectos de ADO Chile y coordinadora de socios del Team Chile, Camila Olivares, presentó una denuncia por acoso sexual en la Inspección del Trabajo. Su acusación apuntaba a Antonio Bermúdez, gerente de Administración y Finanzas del Comité Olímpico (COCh) y ADO, AS Chile.según reveló un reportaje publicado por

Hoy, el proceso está cerca de terminar, con la denunciante fuera de la institución. La corporación Ado Chile, sin fines de lucro, deberá pagar más de 10 millones de pesos. El día antes de la denuncia, ocurrió algo que colapsó a Olivares: “El Sr. Bermúdez sostuvo mi cabeza rodeando mi cuello con su mano derecha, con fuerza desmedida acercándose a mi cara y diciéndome reiteradas veces ‘dame un beso’, obligándome a darle un beso en la boca. Como yo no quería, comencé a empujarlo con ambas manos sobre su pecho con la intención de alejarlo de mi cara diciéndole ‘No, don Antonio’ repetidas veces”, contó.

Bermúdez se defendió argumentando que “no recordaba claramente” algunos hechos, calificando algunos de “broma” y negando el reto de las acusaciones, como señaló la fiscalizadora Marcela Figueroa en su informe: “Reconoció que saludaba a algunas mujeres con un beso en la frente o en la cabeza, y que en ningún caso ha realizado roces o abrazos de ningún tipo”, consigna.

El organismo recurrió a 10 testigos que trabajaban o habían trabajado cerca del acusado: ocho personas reafirmaron los dichos de Olivares y cuestionaron las conductas de Bermúdez.

Tres semanas después de terminada la investigación, la Inspección Comunal notificó al gerente general de ADO Chile el resultado favorable a la denunciante: “Se establece que las conductas del denunciado son repetitivas en el tiempo, con distintas mujeres, todas ellas jóvenes y vulnerables, que han debido soportar con temor, vergüenza, rabia, impotencia entre otros sentimientos (…) los asedios, proposiciones y consecuencias de la negativa a estos acercamientos”.

Sin embargo, la institución finalmente amonestó al acusado a través de una carta y envió un mensaje a sus funcionarios. Las sanciones no dejaron conformes al área de Marketing de COCh, donde se desempeñaba la funcionaria.

La afectada aseguró que tras la investigación sufrió gritos, descalificaciones y hostigamiento laboral de parte de Antonio Bermúdez: “Esta presión psicológica ha sido ejercida de forma consciente, ha tomado la forma de actos hostiles hacia mi persona con el fin de aislarme y humillarme“, relató en un correo a su jefe directo. Tanto Ibáñez como el gerente general Alejandro Rodríguez fueron despedidos ese mes.

Luego, Olivares fue trasladada de funciones al área de educación del Comité Olímpico. Ella aseguró que “fue una represalia por haber denunciado el acoso sexual y laboral al señor Bermúdez”, en su demanda presentada contra ADO Chile. Olivares acusó la vulneración de sus derechos fundamentales. Días más tarde llegaron a un acuerdo ambas partes: ADO Chile tendrá que pagar $10.400.000 para poner fin al juicio “sin reconocer ningún hecho ni fundamento alguno de la demanda” (ver foto). El plazo final es el 13 de julio y desde el COCh informaron que cancelarán ese mismo día.

También se puso fin a la relación laboral entre Olivares y ADO por supuestas “necesidades de la empresa”. Por ahora, Bermúdez permanece en su cargo, algo que no se explican los funcionarios que trabajan ahí. Desde el Ministerio del Deporte no se refirieron al tema.

“Esta es una situación que para nosotros está cerrada, tanto en términos judiciales como administrativos, habiéndose seguido todos los pasos legales para ello. Por respeto a los involucrados, no haremos comentarios”, señaló el Comité Olímpico.