Este jueves en la mañana se confirmó la muerte del primer ex oficial de la dictadura condenado por un delito de violación a los Derechos Humanos que cumplía pena en Colina 1.

Se trata del funcionario de Carabineros en retiro Leonidas Bustos San Juan, de 87 años, quien en 2015 fue sentenciado por su responsabilidad en el homicidio de cinco pobladores del sector de Portezuelo de la comuna de Quilicura en septiembre 1973.

Ese año 2015 el ministro Mario Carroza condenó a Bustos, al igual que a Juan Guzmán y René Ortega, con diez años de presidio mayor en grado medio. Y no se les entregó ningún tipo de beneficio.

Ejecución fuera de la ley

En la sentencia contra Bustos, el juez Mario Carroza logró acreditar que  “el día 26 de septiembre de 1973, en el sector norte de la Región Metropolitana, comuna de Conchalí, funcionarios de Carabineros, pertenecientes a diversas unidades de la jurisdicción, efectuaron diversos procedimientos sin orden judicial, algunos de manera conjunta con personal del Ejército e Investigaciones, a sectores como la Villa Araucanía, los campamentos La Arboleda y Carlos Cortés Díaz y a las poblaciones El Cortijo, Eneas Gonel y Santa Mónica y detuvieron sin justificación legal alguna, entre otros a los pobladores Ramón Bernardo Beltrán Sandoval, Abraham José Romero Jeldres, Rodolfo Ismael Rojas González, Juan Luis Inostroza Mallea y Carlos Alejandro Ibarra Espinoza”.

La madrugada del 27 de septiembre, dice el fallo, los funcionarios policiales retiraron del cuartel a los detenidos y los trasladaron al sector de Portezuelo, en Quilicura, donde bajan a los detenidos, los hacen arrodillarse “y les ejecutan disparándoles en la región craneal”.

Según publicó la revista Punto Final, en la edición Nº 853,  del 10 de junio 2016, Carlos Alejandro Ibarra Espinoza tenía 27 años, era comerciante ambulante y vivía junto a su esposa, Mirta Echeverría Reyes, y sus hijos en la población El Barrero, comuna de Huechuraba. El 25 de septiembre Ibarra estaba en el restaurant “El Sauce”, en la calle El Gambino, de Conchalí. Fue delatado por el dueño del local y detenido por Carabineros de la Tenencia Eneas Gonel. Esa unidad la dirigía el teniente René Ortega Troncoso.

Patricia del Pilar Rojo Ibarra, sobrina de Carlos Ibarra, dijo que “una vez que se entera de su detención y le confirman que se trataba de los carabineros de la Tenencia Eneas Gonel, concurre con sus familiares hasta el cuartel y tienen posibilidad de verlo y conversar con él por una pequeña ventana del calabozo”. En esa oportunidad Ibarra les señala que se encontraba detenido junto a otras tres personas. Ese día “se encontraba en la guardia un carabinero de apellido (José Fernando) Romero (Castillo), acompañado por los carabineros Leónidas Bustos y Juan Andrés Guzmán Valencia, quienes al ser consultados por la situación de su tío, señalaron que permanecería detenido en ese lugar por ese día… Conocía bastante bien a los funcionarios de la Tenencia, ya que les lavaba ropa y le llevaba almuerzo al carabinero Juan Andrés Guzmán desde mediados del año 1972; incluso éste almorzaba en algunas oportunidades en mi casa”, precisó Patricia Rojo Ibarra.

Al día siguiente, regresaron y conversaron nuevamente con el carabinero Romero. Este les mintió, pues “les asegura que los detenidos habían sido liberados en horas de la noche”. Sin embargo, cuando dijo eso a los familiares, había asesinado a Ibarra y a otros cuatro pobladores hacía sólo un rato.