Estaban enterados, pero decidieron mirar para otro lado. Especialistas del Hospital San Borja Arriarán alertaron a las autoridades del recinto de salud que la forma de administrar la quimioterapia no estaba siguiendo los protocolos estipulados por el AUGE, pero descartaron que constituyera una irregularidad o infracción.

De acuerdo a lo indicado en un reportaje de El Mostrador, en el hospital existen 62 mujeres que no cuentan con la instalación de catéter de vía venosa central al suministrar el tratamiento para combatir el cáncer, lo que infringe el protocolo, ya que se le suministra a través de de una vía periférica, una opción que es menos segura y más dolorosa.

“No puedes mover la mano porque si se escapa una gota te puede dar necrosis”, relata Catalina Buschmann que le dijo una enfermera mientras se sometía al tratamiento que le suministraba, en su brazo derecho, el medicamento. Según contó, las venas se le ponían duras y varias veces se le cayó el celular porque su brazo estaba muy débil.

En octubre del 2017, médicos del recinto se percataron que la quimioterapia no seguía lo que indicaba el Plan de Acceso Universal con Garantías Explícitas en Salud e intentaron que esto se investigara. Incluso se contactaron con el director del hospital, Patricio Vera, que abriera un sumario, pero no se avanzó mucho más.

Según revela el mismo medio. Vera solicitó la investigación a la encargada del Departamento de Asesoría Jurídica del hospital, Loreto Aparicio. Pero en diciembre del 2017, la misma abogada señaló que a los antecedentes acompañados, no se da cuenta de una situación que pudiera ser constitutiva de una irregularidad administrativa o de infracción de deberes y obligaciones”.

Incluso, el subdirector del San Borja, Alejandro Casals escribió que el protocolo para tratar el cancer “se cumple a cabalidad”.

De acuerdo a Daniel Valenzuela, vicepresidente del capítulo médico del Hospital explica que en Oncología aseguran que el catéter de venosa central es mas seguro, más cómodo y tiene menos complicaciones. “En el sector privado, de hecho, se usa en cerca del 100% de los casos, sin embargo, acá no se usa esta vía”.

Pese a que el medicamento es básicamente el mismo, el tratamiento es diferente: “Los pacientes deben ser hospitalizados cada ciclo, entonces deben esperar cada vez un nuevo ciclo y un nuevo cupo de hospitalización. Si esto no se cumple, el tratamiento se recibe desfasado”.

Finalmente, el mismo Vera, se defiende indicando que el catéter de vía venosa central es una técnica, no un requisito y que una vez empezado el ciclo, se puede introducir como parte del tratameinto.