Tras el reportaje realizado por revista El Sábado, que destapó las denuncias de una serie de actrices chilenas en contra del director Nicolás López, por acoso y abuso sexual, su ex productora Sobras planea cómo seguir adelante.

Luego de que López renunciara a su participación en la productora, la empresa busca defenderse de las acusaciones y lograr sobrevivir al escándalo desatado por las acusaciones hacia el director. De hecho, según informó Capital, el ex socio y amigo del cineasta, Miguel Asensio, también marido de la actriz Paz Bascuñán, contrató a un grupo de abogados para recibir asesoría directa.

El grupo de juristas elegido, expertos en la materia, es el mismo que defendió al sacerdote Fernando Karadima de las acusaciones de abuso sexual contra menores.

Los abogados Cristián Muga, Rodrigo Aldoney, Rodrigo Ávila y Leonardo Battaglia integran el bufete, cuyo currículum muestra asesorías a víctimas y a acusados en casos de abuso. La idea es que los juristas asesoren judicialmente a Sobras, ya que a pesar del anuncio de cierre, la empresa pretende continuar en el negocio y reinventarse.

El bufete del penalista Luis Ortiz Quiroga lideró la querella contra el ex ejecutivo de BBVA, Jorge Tocornal, y al mismo tiempo organizaron la defensa de Fernando Karadima y asesoraron al sacerdote John O’Reilly, también acusado de abuso contra menores de edad.