“¡Poder-Judicial, vergüenza-nacional!”, gritaba la gente en la calle el pasado jueves 19 de julio, en pleno mes patrio, poco después de la euforia del Mundial. El descontento popular estalló luego de que IDL-R revelara los audios -bajo el título ‘Corte y corrupción’– que dejan en evidencia el tráfico de influencias entre jueces y fiscales del Poder Judicial, y miembros del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), órgano creado por el fujimorismo para elegir jueces.

Para los hijos de quienes vivieron el terrorismo de Estado y la dictadura de Fujimori, la corrupción es un lastre del que no se logran sacudir. No es primera vez en el Perú, como dice el fundador de IDL-R, Gustavo Gorriti, “que la corrupción es contada involuntariamente por quienes la perpetraron”. En el año 2000, las cintas de video grabadas por Vladimiro Montesinos, la mano derecha de Alberto Fujimori, revelaron sobornos a políticos y empresarios.

Los gobiernos que siguieron a la dictadura mantuvieron y fortalecieron la corrupción: Alejandro Toledo, Alan García, Ollanta Humala, e incluso el ex presidente Pedro Pablo Kuczynski -en el orden en que asumieron la presidencia- hicieron de las malas prácticas y el oportunismo una institución llamada Estado.

La evidencia que llevó a declarar en emergencia por tres meses al sistema judicial peruano son los “audios de la vergüenza”. Un consejero del CNM que le pide al presidente de la Corte Suprema un convenio con la universidad privada Telesup, de la que su esposa es decana, y es aprobado. Empresarios involucrados a los que se le pide interceder para que, por ejemplo, permitan a la hija de un juez hacer una práctica profesional en un conocido estudio de abogados.

Intercambian favores; acuerdan corrupciones. En otro audio -y esto es más delicado aún- el juez supremo y presidente de la segunda sala penal suprema del Perú, César Hinostroza Pariachi, discute sobre un caso de violación en el que parece estar dispuesto a reducir la pena o incluso la absolución de un presunto abusador de una niña de entre diez y once años. “Aquí no ascienden los mejores, sino los mejores amigos”, se escucha decir, con un tono elocuente, a Hinostroza Pariachi.

Tras las revelaciones, la estructura de corrupción en el Poder Judicial se fue desmoronando como un castillo de naipes. El presidente de la Corte Suprema del Callao fue destituido y detenido; el entonces Ministro de Justicia presentó su renuncia, como también lo hizo el presidente del CNM y el titular del Poder Judicial, Duberlí Rodríguez. Las siguientes revelaciones involucran también a políticos.

El juez supremo, César Hinostroza, fue suspendido de sus funciones, pero se niega a renunciar con un descaro alucinante: dice que no es ético grabar a alguien de su “prestigio” y más por tanto tiempo. Cuestiona el modo en cómo se obtuvieron los audios, pero no se hace responsable de lo que se dice en ellos.

Otra bofetada para el pueblo peruano.

Dieciséis años de democracia y liberalismo económico para qué, dice la gente. La furia popular está focalizada, pero no hay líderes sociales que guíen este descontento. La respuesta natural a la indignación la encuentran en la calle. Por eso, rescatamos sus voces para que sirvan al descontento.

José López Díaz, 30 años. Fundador de partido político emergente.

José Reynaldo / Luis Centurión

“El Gobierno debe convocar a una Asamblea Nacional que emita una nueva Constitución, poner el cargo a disposición y convocar a nuevas elecciones, sin que ningún partido político que están en este momento se presente. Es toda una mafia la que está relacionada con bandas delincuenciales, sicariato y narcotráfico. El Perú requiere refundar la nación de una vez por todas. Falta que el pueblo despierte, que haya un liderazgo. El pueblo entero tiene que reaccionar”.

Ángel Nuñez, 33 años. Comerciante

Ángel Núñez / Luis Centurión

“Estoy apoyando esta marcha porque es imposible que el Perú siga creciendo al ver tanta corrupción. El sistema económico está cayendo por culpa a estos actos. No hay orientación, no hay presupuesto para apoyar al ambulante o al micro empresario que quiere salir adelante. Necesitamos que todos los peruanos, niños, jóvenes y ancianos salgamos a la calle a protestar”.

Víctor Mejía. 30 años. Estudiante de psicología

Víctor Mejía / Luis Centurión

“Todos los acontecimientos de corrupción ocurrían a puertas cerradas. Pero con los audios de IDL-R se ha visto que la corrupción está en todas partes, empezando por el CNM, dentro de la policía, incluso dentro del mismo Congreso. En el caso Odebrecht, han mencionado las iniciales ‘AG’ (Alan García) y luego a la ‘señora K’ (Keiko Fujimori). Creo que debemos seguir organizándonos en barrios, en universidades, de manera autónoma, independiente, que no tenga que ver con los partidos políticos”.

Magdalena Vega, 30 años. Trabajadora de limpieza pública

Magdalena Vega / Luis Centurión

“Todos los peruanos sabíamos que existía corrupción, pero no teníamos pruebas. Ahora que han salido los audios nos hemos indignado. Nosotros queremos que esto cambie, se boten a los jueces y se redacte una nueva Constitución. Tenemos un caso que falló a favor de los trabajadores. Los trabajadores de limpieza pública pertenecen a la Municipalidad, por tanto, deben trabajar directamente y en planilla, pero son tercerizados, afectando las condiciones de trabajo. En vez de acatar el fallo, se ha pedido un recurso de casación y ha sido admitido. ¿Por qué? Porque existe corrupción en el Poder Judicial”.

Rocío Vergara, 21 años. Estudiante de psicología

Rocío Vergara / / Luis Centurión

“En verdad hace poco ha terminado el mundial y me parece indignante que la gente se indigne más porque Paolo Guerrero no va a ir al mundial que cuando hablamos de corrupción. Cuando se trata de un problema que realmente afecta a los peruanos la gente no se mueve. Creo que toda movilización tiene que tener una organización de por medio, esta marcha ha sido espontánea y no tiene ni siquiera una ruta establecida. Yo creo que el Estado se encarga de que el ciudadano se olvide de que tiene este poder de salir a la calle y organizarse”.

Luciana Rossini, 31 años. Madre y trabajadora

Luciana Rossini / Luis Centurión

“Van a ser tiempos difíciles. Estamos cumpliendo un año más de independencia y me afecta como ser humano y como peruana ver tanta corrupción. Me afecta porque mi hijo se sienta a conversar conmigo sobre corrupción. Las cortinas de humo en nuestro país son pan de cada día. Pero este va a ser el punto de quiebre, el pueblo se levanta y el Congreso se va a disolver por voluntad general del pueblo, no porque un presidente lo diga”.

César Arce, 40 años. Publicista

“Era un secreto a voces, y finalmente con todos los audios que la prensa divulgó, reaccionamos. Ya estamos hartos de tanta corrupción y de que se transe por lo bajo los puestos y los cupos. El poder y la justicia está a cargo de la gente equivocada. Lo único que queda es que se saque todo de raíz. Yo creo que este es el inicio, la gente va a tener que seguir en pie. Yo y un montón de gente está dispuesta a seguir movilizándose”.

Jorge Ramos, 18 años. Estudiante de arte

Jorge Ramos / Luis Centurión

“Es una vergüenza la política peruana. Da mucha pena que haya tantas conexiones con la corrupción, con el mismo presidente, con autoridades y el congreso. Simplemente están jugando con el dinero del pueblo. Como estudiante espero que en un futuro esto se pueda solucionar, porque de aquí viene una generación que es la mía, y debe haber bases bien sentadas donde se pueda desarrollar el país de una buena forma. Yo pienso que este es el comienzo de algo nuevo, porque poco a poco la gente va tomando consciencia”.

Luis Alvarado, 36 años. Médico

“He interrumpido mis labores para acompañar al pueblo peruano para reivindicar nuestros derechos. Con este último destape hemos podido comprobar que los tres poderes del Estado peruano están mermados por la corrupción y esa es una falta muy grave. Tenemos que despertar nuestro amor hacia nosotros mismos y el amor a la patria, sentir el dolor ajeno como propio. No solo el fútbol nos une. Lamentablemente, la idiosincracia nuestra nos lleva a gritar más fuerte un gol que una injusticia”.

Ana Lucía Puente, 23 años. Egresada de Derecho

Ana Lucía Puente / Luis Centurión

“La corrupción es un cáncer que le hace mucho daño al país, sobre todo a los más pobres, quienes no pueden negociar ni comprar la justicia. Esto es algo más allá del partido político y la ideología, porque la justicia es para todos. Creo que el hecho de que la gente salga a la calle a marchar ayuda muchísimo a la concientización y a que los políticos se den cuenta que nosotros no estamos alejados de la realidad, seguimos las noticias, y estamos completamente indignados con lo que está pasando”.

Fiorela Ramírez, 21 años. Estudiante de Periodismo

Fiorela Ramírez / Luis Centurión

“Siento indignación. Todo un Poder Judicial lleno de ratas, comprándose unos a otros. Me indigna más que la gente piense que todo el mundo es corrupto, que es así y que nada va a cambiar. Lo que hay que hacer ahora es mantener la presión para que todos los congresistas tengan que votar para que se vayan todos. Se necesita movilización, y que la gente tome consciencia. No se va a hacer nada si el pueblo no se levanta”.

Nicolás Bello, 32 años. Periodista

Nicolás Bello / Luis Centurión

“Hay una gran apatía en la gente. Tienen que pasar cosas muy fuertes, como esta, para que reaccionemos. Creo que después de 16 años de democracia seguida, con la economía funcionando más o menos bien, creciendo al 5 o 6% anual, mucha gente se ha empezado a acomodar pensando que el Perú ya estaba solucionado, y nos empezamos a dar cuenta nuevamente que nos falta mucho por trabajar, mucho por empujar”.

Verónica Ferrari. Feminista y activista LGBT

Verónica Ferrari / Luis Centurión

“Somos uno de los pocos países que podemos decir que hemos botado a un presidente en menos de un año de gobierno. Aunque parece que el Perú no avanza, sí hay una capacidad de movilización y de presión social y que estamos viviendo en estos momentos. La calle es un espacio político importante. Nosotros tenemos que estar ahí y eso es también gracias a la prensa independiente, porque si fuera por los medios de comunicación no veríamos nada de esto”.