Con impacto y preocupación fue recibida el recién pasado lunes la noticia de que, en la comuna de Ovalle, un matrimonio de dos adultos mayores fueron hallados sin vida al interior de su vivienda, y de acuerdo a la información policial, se encontraban en un estado de abandono y fallecieron a causa de hipotermia e inanición.

El caso salió a la luz luego de que, solo unos días antes, en la comuna de Conchalí se conociera de una pareja de ancianos –él de 84 y ella de 89 años– quienes, aparentemente, pactaron un homicidio y posterior suicidio, que se llevó a cabo el mismo día que la mujer iba a ser trasladada a un hogar de ancianos.

De este modo, la dura situación que deben enfrentar los adultos mayores en Chile es un tema que volvió a instalarse y generar debate. Y para Rosita Kornfeld, directora del Centro de Estudios de Vejez y Envejecimiento UC, una parte importante del problema es que “la población de adultos mayores ha crecido con mucha fuerza durante los últimos diez años, lo que ha convertido a Chile en un país envejecido y con más necesidades de esta población, sin embargo, es bien poco lo que se hizo en el último tiempo”.

De acuerdo al último Censo 2017, los adultos mayores en el país superan los 2.800.ooo personas (16,2% de la población), y para Kornfeld, el principal problema es el abandono tanto del Estado como de la sociedad. “Aquí hay un problema muy fuerte de esos adultos mayores que se sienten sin recursos, pero sobre todo mucha soledad, muy desamparados, y esa situación hace que ellos recurran a estas alternativas extremas. Y en la medida en que no pongamos más cuidado, más atención y más recursos en la preocupación de nuestros mayores, esto va a ir pasando cada vez más”, advierte ella.

De acuerdo a una investigación realizada por el mismo centro de estudios, y que fue publicada en noviembre pasado, los mayores de 60 años son quienes presentan la mayor tasa de suicidio en Chile. La investigación dio cuenta de que, en números, son el tercer grupo que más se suicida, pero su tasa de suicidio es la más alta del país, ya que alcanza 13,6 casos por cada 100 mil habitantes –la tasa general es de 10 casos por 100 mil habitantes– y que además ha ido en incremento.

Kornfeld explica que lo anterior pasa en gran parte porque “hay mucho estigma hacia los mayores, lo que se llama ‘viejismo’, que es lo mismo que el sexismo pero para los viejos. Se cree que no valen nada, que no aportan, que son un gasto para la familia y la sociedad, que son caros, y entonces las personas mayores se sienten cada vez más incómodas, como un estorbo”.

Del mismo modo, la académica asegura que las distintas administraciones no han tomado “las necesarias en gran escala para solucionar ese problema”, y que entre otras cosas, es fundamental el actuar a nivel local. “Los directores regionales (del Senama) deben hacerse cargo de las comunas, por qué la comuna no sabía que había adultos mayores abandonados y que necesitaban apoyo, eso también es importante recalcar”, afirma.

Finalmente, asegura que no cree que durante el último tiempo las políticas públicas sobre la materia en el país hayan tenido enfoque de derechos, sin embargo, explica que en octubre pasado, Chile ratificó la Convencion Interamericana de derechos del adulto mayor de la OEA y, por lo tanto, el país debiera modernizar su legislación y estructura en torno a la materia.