Durante este miércoles, el Papa Francisco cuestionó la idolatría en el mundo actual, que según su perspectiva rinde culto a las carreras profesionales, la belleza y el éxito hasta “esclavizar” a las personas. En reunión con los fieles, el pontífice aseguró que el ser humano “no vive sin centrarse en algo” y cuestionó el “supermercado de los ídolos” que el mundo ofrece, en referencia a objetos, imágenes, ideas o roles sociales.

Según Francisco, un ídolo es “una visión que tiende a convertirse en una obsesión” y ejemplificó con la publicidad y lo que presenta como un medio para realizar y responder a necesidades existenciales de la gente.

“Los ídolos exigen un culto, rituales y por ellos se postra y se sacrifica todo. En la antigüedad se ofrecían sacrificios humanos a los ídolos, pero también ahora: por la carrera se sacrifican hijos, descuidándoles o simplemente no creándoles”, señaló el religioso.

En este plano, cuestionó que la fama y la belleza requieran “sacrificios humanos” y se refirió a las “horas delante del espejo” que supuestamente pasan las mujeres al maquillarse: “Esa también es una idolatría. No es malo maquillarse pero normal, no para convertirse en una diosa”, argumentó.

A juicio del Papa, la droga es otro tipo de ídolo moderno y también apuntó al mundo de la astrología y el tarot: “Esos son idolatrías de nuestro mundo”, apuntó, agregando que “los ídolos reclaman sangre. El dinero roba la vida y el placer y lleva a la soledad. Las estructuras económicas sacrifican vidas para usos mayores. Se vive en la hipocresía, haciendo y diciendo lo que el resto espera porque el Dios de la propia afirmación lo impone”.

Hace dos días, Francisco aceptó la renuncia del arzobispo australiano Philip Wilson, condenado por la justicia de su país por el encubrimiento de abusos sexuales. Sobre el caso chileno aún no se ha pronunciado, luego que el arzobispo Ricardo Ezzati fuera citado a declarar en calidad de imputado por supuesto encubrimiento de los mismos delitos.