Una universidad privada de Medicina de Tokio es acusada de haber manipulado durante años los resultados de los exámenes de acceso al plantel con el objetivo de recibir menos mujeres que alumnos varones, según revelaron los medios japoneses.

El caso es motivo de investigación por parte de un gabinete jurídico encargado por el propio centro, que espera revelar sus conclusiones en las próximas semanas. El hallazgo del hecho ocurrió en medio de una indagación relativa al supuesto favoritismo en beneficio del hijo de un funcionario importante del Ministerio de Educación.

Desde 2001, Tokyo Medical University comenzó a rebajar las notas de las mujeres en los exámenes de admisión, tras constatar un amplio aumento en el número de candidatas admitidas en 2010. Mientras que en 2010, el 40% de los candidatos admitidos eran mujeres, en 2009 esa cifra alcanzó el 20%. Por ello, en 2011, la universidad decidió modificar las notas de los exámenes de mujeres, para que no superaran el 30% de la promoción.

Según indicó una fuente universitaria, la falsificación habría sido impulsada porque “las mujeres renuncian a menudo a ejercer la medicina cuando se casan o tienen hijos”, agregando que “existe un consenso en la universidad de que los médicos son más importantes para el hospital universitario”.

En la primera fase de las últimas pruebas de acceso al centro, realizadas en febrero pasado, se presentaron 1.596 hombres y 1.018 mujeres, de los cuales aprobaron respectivamente un 18,9 por ciento y un 14,5 por ciento. En tanto, en la segunda fase definitiva del examen, el 8,8% por ciento de los hombres resultó admitido, versus solo el 2,9% de mujeres.

En el país asiático, la mitad de las mujeres abandona su trabajo de forma definitiva tras ser madre, debido a las presiones socioculturales y a la dificultad de llevar una vida familiar y profesional siendo mujer en el país asiático. De este modo, el gobierno japonés ha impulsado el programa “Womenomics”, que busca promover una mayor participación laboral femenina.