El inicio de la audiencia contra los dos jóvenes chilenos que se encuentran presos preventivamente en Kuala Lumpur, Malasia, por un presunto homicidio ha revelado algunos detalles de lo que podría haber sucedido la madrugada del 4 de agosto de 2017.

Este miércoles, el señor Lim, recepcionista del hostal en el que se alojaban lo acusados Felipe Osiadacz y Fernando Candia, y uno de los testimonios clave del caso, corroboró la versión de la defensa sobre cómo se habían producido los hechos.

Según su versión, sobre las cinco de la mañana, Felipe regresó al hostal pero se dio cuenta de que no tenía la llave para entrar en su pieza. Fue entonces cuando contactó con su amigo, quien en pocos minutos llegó a la recepción. Fernando llegó aparentemente asustado porque le perseguía una mujer transexual, según Lim, increpándolo de forma violenta para que le entregara dinero. La mujer, cuya identidad no se ha dado a conocer, era habitual en la zona y ejercía la prostitución en la zona del hotel por tratarse de un área turística.

Siempre según la versión del testigo, ella les siguió hasta el interior de la recepción pidiéndoles dinero de forma agresiva. A un determinado punto de la discusión la violencia verbal pasó a ser física, con arañazos y patadas. A partir de ahí, todo se precipitó, según el relato testimonial. Felipe y la mujer cayeron al suelo y en la pelea se rompió un espejo. Entonces Fernando agarró a la víctima de las muñecas y entre ambos la tumbaron boca abajo sobre el suelo. Cuando media hora después apareció la policía, tras la llamada del recepcionista, la mujer ya había fallecido, según reveló la autopsia posterior, por falta de oxígeno.

El objetivo de la defensa será demostrar que los dos amigos actuaron en legítima defensa y que el homicidio fue involuntario, lo que evitaría la pena de muerte, aunque igualmente arriesgarían cadena perpetua. Si fueran declarados culpables por los cargos de homicidio que se les imputan, serían condenados a la pena capital, que en el país se ejecuta a la horca. Para pedir el indulto, la única posibilidad en el país es solicitarlo al rey de Malasia, figura que rota cada cinco años entre los sultanes de los 13 Estados.

En los siguientes días serán los dos testigos restantes y el propio testimonio de los acusados, además del interrogatorio de este jueves a Ghazali, el policía que recibió la llamada de lo ocurrido en el hotel, los que permitirán esclarecer lo ocurrido hace un año. Este jueves, luego de que finalizara la segunda jornada de audiencia, se determinó aplazar el juicio para el 27 de agosto.