El integrante más joven de La Manada, Ángel Boza, fue acusado del delito de robo con violencia y podría ser castigado con una pena de tres a cinco años de cárcel.

Boza, quien fue parte del grupo de cinco hombres que violó a una mujer en la fiesta de San Fermín, afronta una condena en prisión por robar unos lentes de sol y golpear a dos guardias de seguridad en su intento de huida. Esto representa la mitad de la condena que recibió por parte de la Audiencia de Navarra por abuso sexual continuado.

Según consigna Eldiario.es, el joven sevillano, que aún debe declarar ante la Policía Nacional, está a la espera de que el juez de guardia decida si lo envía o no a prisión según los hechos que se le imputan. Esto no se relacionaría con sus antecedentes por abuso sexual continuado debido a que no habría infringido las condiciones de su libertad provisional.

Este hecho se suma al caso del guardia civil de La Manada, Antonio Manuel Guerrero, quien intentó renovar su pasaporte a pesar de tener una media cautelar que le impide abandonar España por estar en libertad condicional.

Cabe recordar, que los cinco miembros de La Manada fueron condenados en abril a nueve años de cárcel por la violación de una joven española, pero salieron en junio en libertad condicional.