Una mujer de 22 años murió el pasado sábado por la noche a causa de un aborto clandestino en el Hospital Regional de Santiago del Estero, provincia ubicada al norte de Argentina.

Se trata de Liliana Herrera, quien era madre de dos hijas de 3 y 6 años, vivía en el paraje Las Lomitas –ciudad donde viven familias pobres y que no cuenta con agua potable ni luz– y sufrió una infección generalizada a causa de la interrupción del embarazo.

“La operaron para sacarle el útero, hizo varios paros cardiorrespiratorios en el medio de la cirugía, pasó a terapia intensiva y murió al poco rato”, informó a Página12 Cecilia Canevari, docente e investigadora del grupo Géneros, Política y Derechos del Indes de la Universidad Nacional de Santiago del Estero.

Liliana es la tercera mujer que muere este año en ese mismo hospital como consecuencia de un aborto clandestino y su caso sale a la luz a dos días de que, el próximo miércoles, en el Senado argentino se inicie la votación del proyecto de despenalización y legalización del aborto, que fue aprobado por la Cámara de Diputados en junio pasado.

Los sondeos conocidos hasta el momento indican, sin embargo, que la mayoría de los legisladores estarían en contra de la iniciativa. De hecho, el mismo día de la muerta de Liliana, la senadora Silvina García anunció que cambiaría su voto y que no aprobará el proyecto bajo el argumento de creencias personales, que el proyecto “responde a intereses económicos extranjeros” y que “las pobres no abortan”.