Mauricio Ibacache dejó de lado una exitosa carrera recorriendo el mundo, tocando en distintas orquestas, presentándose como solista, compartiendo con los más grandes en el mundo de la música. Prefirió cambiar todo eso y formar, hace 15 años, la Orquesta Sinfónica Juvenil de La Antena, una población en La Serena. Y ayer él estuvo encargado de dirigir a sus músicos para despedir a más de 30 de sus pupilos que recorren el mundo con su talento: la soprano Yaritza Véliz, quien es la primera mujer latinoamericana escogida para por uno de los teatros más importantes del mundo, el Royal Opera House, en Londres, para ser parte de su programa de formación.

Mauricio se emociona. Ella estuvo por 13 años en su orquesta y la primera vez que se acercó, lo hizo para pedir un autógrafo de un tenor, pero en realidad era ella la que quería cantar. En su condición de senadora por la región de Coquimbo, Evelyn Matthei fue la primera que la ayudó, como una mecenas. Y hoy, puso a su disposición el Teatro Oriente, para un concierto de despedida gratuito, al que llegaron unas 300 personas, que se emocionaron con cada aria, con cada solista. Con la entrega de reconocimientos y también de ocho becas para los jóvenes músicos (el más pequeño tiene 13 años) por parte de la Corporación Educacional Escuelas del Cariños, que se unió a la municipalidad de Providencia para lograr este encuentro musical.

Claro que la emoción de la alcaldesa fue la más notoria. Famosa por su tremendo carácter, Matthei sorprendió al público, llegando hasta las lágrimas cuando estaba recibiendo un reconocimiento por su labor en la fundación de la orquesta juvenil. “Me dio una emoción increíble. Yo no la veía hacía tiempo. Y comparar a esta mujer maravillosa, que canta y encanta también con una voz increíble, muy educada. Con mucha técnica, pero también mucho sentimiento. De verdad me hizo llorar como magdalena”, ríe con orgullo.

“Fue increíble. Además esta orquesta yo la vi partir. Unos niñitos chiquititos, con poquitos instrumentos, que se juntaban de vez en cuando, y ahora, mira esta tremenda orquesta. Ver al Totó (Gustavo Ibacache, instrumentista del Teatro Colón de Buenos Aires), tocando el corno. Estoy muy contenta”, agrega Evelyn.

“El arte, el deporte, la pasión por lo lindo, que puede ser canto, baile, algún instrumento, danza, ajedrez, teatro, que es básicamente la pasión por sentir algo lindo y hacerlo bien, eso te cambia la vida. Te cambia la vida a ti y, yo me acuerdo de cuando estábamos recién partiendo, le cambia la vida a los padres también. La Antena desde que partimos fue distinta, después de tener su orquesta, esta orquesta maravillosa… Estoy muy tocada”, explica aún con emoción.

Gonzalo Tomckowiack, uno de los principales tenores nacionales, fue el encargado de acompañar a Yaritza en su concierto de adiós. Terminaron con una ovación del público, que se puso de pie, tras escucharlos y acompañarlos con las palmas en El Brindis de La Traviata. “Me emociona mucho porque algo parecido me pasó a mí. Esta oportunidad que ella está teniendo, es la oportunidad de su vida y espero que le vaya súper bien, que lo aproveche al máximo”, expresa el cantante y añade: “Nos faltan oportunidades como estas. Oportunidades  de trabajo para los cantantes, para que la ópera se masifique y no esté encerrada en un teatro. La gente tilda de elitista la ópera y no lo es. Yo he estado en muchos conciertos al aire libre, máximo con 10 mil personas, y a la gente le encanta”.

El teatro ya se está vaciando, cuando aparece Yaritza Véliz con un ramo de flores en sus manos. “Estoy muy contenta de poder despedirme de Santiago, sobre todo aquí en Providencia, con la señora Evelyn Matthei,  que me ayudó en mis inicios. Ella fue quien me guió para poder pagar mis primeras clases de canto, fue una gran mecenas para mí al principio, durante tres años, mientras ella fue senadora de Coquimbo. Así que estoy muy agradecida de ella y de que mi despedida haya sido acá en el Teatro Oriente de Providencia”, cuenta.

– Y junto con la Orquesta de La Antena más encima…

– Que es la orquesta con la que yo estuve durante 13 años. Estoy desde mis inicios con esta orquesta, y para mí siempre es un orgullo poder cantar con ellos y estoy muy contenta de que esta instancia se realice con ellos. Son todos mis amigos, somos todos muy cercanos y eso forma parte de la complicidad que tenemos en el escenario.

-¿De qué manera la música es un promotor social?

– Yo, Yaritza Véliz, niña de Coquimbo, en mi vida pensé que iba a estar viajando fuera de Chile. Provengo de una familia de clase media baja. Pero la música te puede llevar a muchas partes, desde sacarte de las penas más profundas, hasta llevarte tan lejos como me está llevando a mí hoy a Londres, al Royal Opera House, y creo que los sueños se cumplen. Es uno de los teatros más importantes del mundo y estoy contenta. Soy la primera chilena, soy la primera latinoamericana, que está en este programa. Y estoy feliz de representar a Chile, de representar a Latinoamérica en esto…

– Y a las mujeres…

– Sobre todo a las mujeres.

– La tuya es una historia de esfuerzo, ¿qué pasa cuando miras hacia atrás?

– Yo miro hacia atrás y nunca pensé que iba a estar en esto. Antes yo pensaba en estudiar veterinaria, que era mi sueño. Pero vi que en el canto también puedo tener los recursos para ayudar de mayor manera a los animalitos y a las fundaciones. Esto me ayuda sobre todo a ayudar a mi familia, que para mí es lo más importante. Una familia que son mis papás, mi hermano, mi abuela y mis dos tíos. Somos ese grupo pequeño, y si esto sirve para poder ayudarlos a ellos en sus proyectos personales, bienvenido sea. Yo lo único que quiero es poder ayudarlos a ellos en todas las oportunidades a ellos también.

– Qué loco porque la mayoría de los papás no quieren que sus hijos tengan carreras artísticas.

– Yo soy una afortunada de tener los padres que tengo. Mi papá y mi mamá son las personas que más me apoyan y me acompañan en este proceso. Son los primeros que me apoyaron, son mis mayores fans en todas partes. Estoy muy agradecida de los padres que tengo porque me apoyan en una carrera que es difícil.

– Quizás un llamado a empresarios, políticos, a ser mecenas…

– Un llamado a la gente que tiene dinero y puede ayudar con esto. Siento que hay mucha semilla de talento en Chile y lamentablemente muchas Yaritzas que están en cada rincón del país, no pueden surgir porque no tienen los medios. Tengo la fortuna de estar becada por la Corporación de Amigos del Teatro Municipal de Santiago, donde hay varias entidades que están ayudando. En mi caso personal, tengo a Belinda James que me beca hace 13 años, es ella la que me ha pagado los viajes a Londres, la que me dado estadía allá, es ella la que va a estar allá cuando yo llegue para poder acompañarme. Y pucha que es un gran apoyo,  no solamente es un apoyo monetario,  sino que es casi una mamá, se transforma en un perfil femenino y maternal para uno.

– Quizás no solo pensar en mecenas, sino en un verdadero apoyo público, municipal, estatal, quizás buscar algún proyecto de ley que vaya en apoyo de estos músicos emergentes.

–  De hecho ahora se está discutiendo el proyecto de la ley de las artes escénicas, donde la Ópera quedó afuera, pensando que todo es el municipal y no es así. Los cantantes líricos en Chile estamos muy abandonados. Esto es una realidad. Los bailarines también. No tenemos una organización que nos respalde, no tenemos quién nos defienda. En cuanto a los pagos, en cuanto a trabajo, no tenemos nada.

– ¿No pertenecen a Sidarte?

– No pertenecemos a Sidarte. Los cantantes siempre hemos sido demasiado individualistas. Hoy nos estamos moviendo, los cantantes en Chile están haciendo una corporación para poder defendernos en estos casos. Y yo entiendo que a veces los actores están muy en desacuerdo a que pertenezcamos a una ley de artes escénicas, porque nos enteramos tarde, nos incluimos tarde. Pero tienen que saber que somos artistas, que también necesitamos, hoy en día en la ópera también se incluyen actores. Ahora en el Municipal de Santiago estuvo Pancho Melo actuando con nosotros en Cristo Elqui, una ópera chilena,  tenemos los comparsas que son grandes actores de teatro, tenemos chicos que trabajan de malabaristas también, tenemos un sinfín de artistas que trabajan ahí. La ópera es lo más completo. Se hace un llamado a los políticos que están discutiendo esto, a que no nos dejen fuera, los bailarines de ballet también lo necesitan. Entonces hay que ponerse las pilas con esto, hay que pensar en la cultura en nuestro país, cultura no es traer a un grupo desde afuera, traer a un pato en Quinta Normal. Eso no es cultura, cultura es empezar respetar a los artistas nacionales, respetar a nuestros cantantes, nuestros bailarines y nuestros actores. Eso es cultura.